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sábado, 7 de mayo de 2016

Follow your heart

Nunca supe cambiar la dirección del viento, ni la frecuencia de las mareas. Una mano sola no basta para derribar un siglo, aunque una palabra sí puede transformar una vida. Al final, somos pequeños peones dentro de un grano de arena, y es ahí donde podemos movernos.

Sé que mis impactos son leves, aunque mis lazos abarquen kilómetros. Sin embargo, la rueda ya ha comenzado a girar, y no parece que algo vaya a detenerla. Ambos comenzamos a construir puntas sobre la madera del tejo. Y tal vez terminemos siendo una extensión del otro, una bola de fuego que no arde ni se consume.

No puedo modificar mucho, eso también lo he aprendido. Pero si tus ojos quieren ver los míos, los encontrarás en cada reflejo. Si crees que tu piel puede encontrar un hogar en la mía, sentirás mis dedos rozarte en cada brisa. Y no hay peores lágrimas que aquellas que no pueden ser borradas, ni peor prisión que una tristeza a la que ningún acto hace mella.

A veces desearía estar y no permanecer, humedecer el estado de unos labios que jamás se han tocado; pues por todos es sabido que la belleza que eclipsa no es igual a la que enamora. Pero cuidado, cada ladrillo que se coloque en esta dirección nunca podrá volver a su lugar original.

Yo lucharé, asentándome en todos esos rincones vacíos que amenazan con ocupar días enteros. Y la victoria llegará, sólo si tú lanzas la primera piedra. Un punto de no retorno es eso: una nueva etapa en la que eliges entrar, bloqueando otras del pasado.

Ya sabrás que tus huellas caminan por los valles de mi mente, y espero que algo de mí se haya impregnado en tu alegría, haber matado alguna vez la eunoia que te destroza.
Ahora, quizá, si nos robamos el aliento, tendremos una flecha que atraviese el corazón de lado a lado.

De nosotros depende que, al tocarla, no se desangre.

https://youtu.be/rW8biWyQKUY

domingo, 13 de diciembre de 2015

Sigue brillando

No caigas ni desfallezcas,
aunque tu cruz esté
toda pintada de rojo,
aunque tus ojos vean
alfileres formando suelo.

No dejes que el fantasma
de las páginas pasadas
imprima su rostro en el tuyo.

Que el aguijón del pesar
se quiebre contra tu piel,
no cambies de forma, no,
sigue siendo diamante.

¿Cómo puedes pensar
siquiera en apagarte,
si eres la luz que mueve
la pluma del indeciso?

Toma, cógela si quieres,
una mano que no está,
una sonrisa que no se ve,
el rayo que no cesa.

Ya lo sé, lo malo de soplar
sobre las cenizas es
que recuerdas el olor,
que recuerdas el fuego.

Pero no te entregues al agujero
negro del vacío, quiere devorarte
pero no es el único, seguro,
hay más piezas en el tablero.

No sueltes el escudo aunque
se quiebre tu espada,
a veces los procesos no pueden
ir todo lo rápido que debieran.

Toma, cógelo si quieres,
un abrazo que no toca,
una mirada que no atraviesa,
el beso que nunca te di. 

Pero no te quedes atrapada,
los cementerios de barcos
ya tienen muchos efectivos,
y tú eres el mar en calma.

Y tú no lo sabes, pero vendrá
el día en que alces la vista
al cielo y descubras que
ya estaba despejado.

Hasta entonces, te digo,
aunque la sal cubra el espejo,
aunque el tiempo cercene,
dispara tu risa y haz al dolor
que se ahogue y truene.

Para la M que me refugia en Bukowski

lunes, 2 de noviembre de 2015

Para nadie

La aurora no aparece,
me acostumbré
a la noche del destructor,
unas manos que rompen
todo lo que construyen.

No conservo el eco,
nada susurra ya,
habré olvidado la dicha
en el tercer barranco;
allí donde arrojo
lo que nunca hago. 

No quiero ser ni
permanecer, diluir 
todas las huellas,
pues mi impronta
es señal de ruina.

Aquellos que no ven
las barreras, ¡cuidado!,
entrar es la muerte;
salir, la memoria.

Si buscas, encontrarás
imperios de pesadilla,
sueños de cartón
y la furia del solitario.

No todos ven la puerta,
inocentes que observan
la ventana de sus vidas;
esto no es un juego,
aunque se acabe la partida.

Si sobrevives al horror,
haré para ti un residuo,
hecho de tiempo y gloria,
forjado con sangre y calor.

Y si los cristales rajan
la piel que hay en tu cara,
dejaré que te lo lleves,
pues nada hay que perdure más.

No es el fuego, no, ni el agua;
ni el temblor de las piernas,
ni los gritos del placer, no,
lo que te llevarás es el recuerdo.  

https://youtu.be/YjkyalaqrSo 

miércoles, 21 de octubre de 2015

La chica del parque


Era como estar
ante un libro cerrado,
de mirada profunda,
con letras hermosas
dibujadas en la piel.

El temblor ligero
controlando la mano,
no quieres saber
lo que esconde
un autor desconocido.

Poema seleccionado en I Concurso de Poesía "Libripedia", de Libripedia y Diversidad Literaria.

jueves, 27 de agosto de 2015

Viaje al centro de tu cuerpo



Quise coger un avión y visitar los entrañables rincones de tu cuerpo. No pienses mal, es solo que el único paisaje que me gusta es el que veo en tu cabeza, cubierta por esos hilos que, como flechas lanzadas al sol, despuntan al alba. Cierto es que iría a cualquier selva, pero no hay ninguna como la que guardas celosamente entre atolones que soportan las embestidas del mar.

Las carreteras de tu piel son las más cuidadas, las que permiten a los coches de mis manos ir veloces a cualquier parte. Puede ser que encuentre alguna pequeña grieta, o algunos agujeros donde los vehículos caen al vacío, más no debes preocuparte, pues se puede salir de ellos, a pesar de que no sea fácil, dada la atracción gravitatoria que ejercen.

No me preguntes cuál es mi destino preferido, porque entonces te arriesgas a que deje de ser un turista, y decida obtener la nacionalidad que pueden ofrecerme tus húmedos parajes llenos de vida y belleza.

Microrrelato seleccionado en V concurso de narrativa "Viajes", de Letras con Arte.

miércoles, 8 de abril de 2015

Sueños dirigidos

Decía Borges que la literatura no es otra cosa que un sueño dirigido, pero puede ser muchas cosas más. Una extensión de nosotros mismos, un brazo, una pierna. Quizá algo más importante.

Uno puede jugar, y hacer partícipe del juego a los demás. Jugadores desconocidos, personas que lanzan apuestas, pero que realmente no sabrán de verdad qué se esconde tras la piel de ese miembro más del cuerpo.

Ni siquiera nos llegamos a comprender a nosotros mismos. Dudo que en algún momento podamos llegar a conocer los entresijos que esconde la mente. Es curioso, sobre todo, eso de cambiar sin darse cuenta. Entonces, miras hacia atrás, y te percatas. Habrá cosas que no se notan, claro. Aunque eso no quita que sea asombroso.

Existe también otra proyección, pero que es mucho más compleja, y ahí entraría el mundo de los sueños. Los de verdad. Esos que salen cuando duermes. Las cosas que aparecen ahí tienen de algún modo conexión con nosotros. Hasta la más extraña. Pero, ¿qué significan realmente? Porque las visiones no suelen ser lógicas, y no existen leyes de ningún tipo ahí dentro.

Incluso uno puede darse cuenta de que está soñando y vivir dentro del sueño. Y tener consciencia. Y hacer cosas como si estuvieras despierto, cuando sabes que no es así. Es, sencillamente, magnífico.

¿Puede alguien realmente explicar lo que ocurre aquí dentro? Yo diría que no.

sábado, 14 de marzo de 2015

Da igual

En la diana de mis ojos apagados te entretienes en lanzarme dardos. Da igual, ya no me sirven. Quédatelos si quieres, juega con ellos hasta desangrarlos, nunca se saldrán de sus órbitas. Los perdí cuando me jugué contigo mis manos. No debí hacerlo, bien cierto es. Ahora no puedo controlar nada. Todo aquí adentro es tuyo, pues es con mis dedos con lo único que consigo expandir mi mundo.

Da igual, te los has ganado. No pude evitar apostar que, al contacto con mis dedos, tu piel se levantaría con la brisa del norte. Qué equivocado estaba. Ni siquiera un suspiro, solo quietud, esperanzas muertas. Cuervos llevándose las pocas emociones brillantes que aún guardaba. Da igual, ahora no sé lo que soy. Espero que puedas manejar mi cuerpo con tus hilos color burdeos. No sé si la niebla se despejará, ni si tú harás algo más que mirarme desde tu trono de lo desconocido.

No importa, aunque no la veas, te gusta el olor dulzón de la sangre. Aunque no sepas que se derrama, e insistas en llenarme las maletas de esperanzas. Pesan demasiado, y no creo poder cargarlas, aún así, mis manos son tuyas, y llevaré cualquier cosa. Pero luego no me hagas abrirlas para tirar el contenido por el suelo.

Porque eso, querida, eso no me da igual.

Para María del Mar.

Palabras clave: Dardos, cuervos, maletas.

martes, 10 de marzo de 2015

La última batalla

Vengo de un limbo lejano en el espacio, donde la ruleta siempre gira y nunca se detiene. No conozco mi suerte, aunque apueste hasta la saciedad por la misma mente. Nunca combatí de frente, agazapado en los parapetos de las palabras, aprendí a esquivar los obuses que pasaban entre áreas y áreas de kilómetros. Daré el paso, libraré mi única batalla de verdad entre cuervos ansiosos por picotearme la cara y arrancarme la piel de mis manos.

Ya no podré escudarme en nada. Extenderé mis brazos y me mostraré ante ti, experto francotirador. No duraré ni un asalto si decides matarme, pues demasiado he visto ya aquí, desde mi escondite, como para seguir luchando en una derrota interminable.

Y no, no esperes rendición si no aprietas el gatillo, pues aunque la carne hieda, y el dolor consuma, y la metralla desgarre la piel, y la sangre se vierta, deseosa de escapar, yo seguiré caminando hasta donde brillan tus ojos.

lunes, 9 de marzo de 2015

Yo ya te he avisado

Vivo entre extensiones interminables de lodo, cubriendome hasta la cabeza todo el rato; tragando barro y acostumbrándome al sabor. ¿No querías arte? Pues aquí tienes de sobra, en el pudridero del mundo. Tal vez no es el que buscabas, ¿verdad? Porque a todos les gusta ver campos de flores en los que revolcarse hasta donde alcanza la vista humana. Pero me temo que aquí no encontrarás eso. Da media vuelta, y vuelve por donde has venido. No creo que te apetezca ver estos páramos, ¿o sí? El ser humano es extraño. Se recrea en el dolor, se funde a las palabras ajenas como si fuesen su propia piel.

Tal vez no sea el único que camina con peso hasta el cuello, de hecho, dudo que sea así. Tal vez la perfecta nebulosa de sueños que lucía en nuestra mente se haya apagado. Planetas basura, de los que nadie quiere, alrededor de la órbita que toma un nuevo rumbo, hacia donde le lleve la inercia. Y sí, lo reconozco, tú eres una estrella perdida en mitad de este lugar. No perteneces aquí, debes irte antes de que mi oscuridad te absorba por completo y te haga vagar conmigo sobre la espesa tierra mojada.

No digo que no me gustaría, pues tendría alguien con quien cantar por el camino. Da igual el qué, nunca fuí buen cantante, pero tengo pulmones para rato. ¿Qué me dices? ¿Cantamos en acústico con la guitarra de mis pesadillas? ¿Corremos hacia el horizonte esperando salir de aquí algún día? Si es así, no digas nada luego.

Yo ya te he avisado.


Para María.


Palabras clave: Arte, nebulosa y acústico.

viernes, 6 de marzo de 2015

Dos lugares distintos

Toco el piano usando mis manos ensangrentadas. Me desgarré la piel, pudo conmigo la termitera del interior. No cesaba de mandar sacudidas eléctricas por todas partes. Ningún bálsamo, ningún poder que pueda cubrir el dolor de acariciar con la carne. Ningún escudo, por frágil que sea. No es la lepra, no. Es mi cabeza. Cuchilladas de carnicero, destrozando lo que la mente no puede depurar. Debilidad, notas amargas. Una línea del frente que abarca kilómetros de distancia entre la locura y el delirio, donde las ideas más peligrosas fueron liberadas de sus cárceles censuradoras. Una nueva era empieza, donde el poder de la mente domina todos los combates y todas las batallas frente a la debilidad de lo carnal.

No es que tus armas no sean poderosas, es que las mías no se ven. Y, ¿qué puedes hacer tú contra lo que te derrota desde las sombras? ¿Cómo parar la maquinaria de lo invisible? Da igual que dispares, no podrás detener una explosión nuclear en tu cabeza.

lunes, 23 de febrero de 2015

Signal fire

Hoy alguien me lanzó una botella de oxígeno. No sé si por casualidad, o inducido por señales. El caso es, que vuelvo a respirar. No sé si bien, porque el fuego atravesó mis pulmones. Puede ser que esté en un desierto y solo vea espejismos donde yo creo ver una realidad. Es posible que alguien salve el día, o que la grieta de la suerte me devore hacia las entrañas de la oscuridad. No lo sé. Me quité la máscara, ya lo ves, pero eso puede hacer que tus manos desgarren mis ojos. Es lo que tiene la vulnerabilidad.

Me quedé descalzo, de pie. Puedes arrancarme la piel, también. Mis soldados tienen muchos pies, pero ningún arma. Ya dispararon sus flechas.
Ya lo ves, las luces del alma me hicieron respirar, lo que no sé, es por cuánto tiempo.

http://youtu.be/11KD3gN6Bus

martes, 17 de febrero de 2015

Acantilados

Volví a caer dentro de zarzas en medio de la lluvia. Tropezar al borde de un acantilado puede darte colchones extraños, con espinas que atraviesan la piel, pero que salvan la vida. La lluvia me riega a mí, y la sangre riega las zarzas. La tierra y el arbusto se vuelven rojos, y comienzan a brotar flores del mismo color entre las espinas.
Es entonces cuando me quito poco a poco de las espinas, fuertemente incrustadas. Caigo al suelo, sin apenas poder moverme. Me falta el aliento.

No sé cómo seguir, cómo continuar, cuando el tsunami del tiempo me ahoga y la vida se me escapa entre suspiros de metralla. No hay nadie ahí fuera, en la yerma extensión de mi mente, y las bombas desgarraron mi piel. Desnudo, sin nada, una mancha roja tumbada en el suelo.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Une Matinée D´hiver

No hace falta dejar de existir para conocer el infierno. No es una gruta llena de fuego con duendecillos portadores de tridentes y y un señor con rabo y risa diabólica. Claro que no. El infierno existe entre las paredes del mundo, y muchas veces se vuelve tu vecino. Puede estrechar su cerco hasta hacer que caigas rendido y agotado. Las vértebras crujen en una máquina de tortura, y el dolor se extiende hasta las sienes de la cabeza. A veces uno lograr salir, unos segundos, minutos, hasta que vuelven a llamar a tu puerta.

Es entonces que dos personas se introducen desnudas entre las perlas del océano, y, contra el oleaje, rozan sus pieles con la punta de los dedos. Y se vuelven dos erizos de color rojo que nadan entre plumas de seda. No se asuste si nota que la luz del cielo es más oscura, el sol sigue brillando en lo alto. No morirás de frío entre las losas del silencio, crearé para ti abrazos más duraderos que el invierno.

http://youtu.be/CgHNapA2HcY

viernes, 20 de diciembre de 2013

Me perdí buscando una aguja de centeno entre hojas eternas de la biblioteca que nunca será leída por completo. A veces veía luces entre los faros de los coches al pasar junto a las ventanas, y volar por el cielo parecía una más de mis preocupaciones.

Tú estabas escondida entre los estantes, y por más que buscaba lo único que conseguía eran sonidos de guerra entre los libros de Historia. Guarda tu bayoneta o dispara de una vez, porque no vine para verte caer, y las vocales pueden ser afiladas como la mejor de las armas blancas, o bálsamos reparadores que devuelven a la vida.

Llegamos aquí sin montar en barco, tren o avión, y todo está a nuestros pies, similar al movimiento de insectos en el suelo campestre. No he llegado para pelear, la bandera blanca ondea en el horizonte, y las únicas armas que poseo se perdieron entre mares de tinta. Solo puedo esperar que te devoren, que se tatúen en tu piel, y que recuerdes que cuando no parezcas importante, en realidad lo eres. No todo el mundo vive dentro de mi imperio de papel.   

domingo, 15 de diciembre de 2013

Música

Voy a pintar en un papel, hasta que no haya hueco por donde escribir. Desordenado, aleatorio, así será el espacio dispuesto donde coloque mis huellas dactilares. No será un escalofrío el que recorra tu piel, sino mi mano, acariciándola cuidadosamente, como se tocan las teclas de un piano durante una lenta sonata. Y desconozco si Fa o Re, pero la exploración dará lugar a un concierto ardiente, donde los instrumentos cambian de tono dependiendo del momento. Y mis dientes devorarán todo el miedo que puedas tener cubriendo tu alrededor, igual que mis labios sellarán notas de voz pronunciando la M. Solo un paso más, y la barrera del sueño se hará añicos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sleep

Un pequeño agujero
donde escapa Tiempo,
rodeado de luces
y bolas negras que 
se llenan de sorpresas.

Pájaros volando en
el cielo estrellado,
no dibujes tu cara
en las constelaciones,
pues me entristece
no poder ir allá. 

Todos tenemos una
red de cazar insectos,
y cada vez que la uso
salen mariposas,
no puedo encerrarlas
y las libero al viento.

 Y la sangre se derrama
sobre una cama vacía,
donde devoro trocitos
de sueños perdidos.

Donde duermo junto
a la sombra de ella,
que se zafa e inquieta
de mi flameante piel.

Y las conexiones 
hacen saltar chispas,
nubes grises enteras 
que atraviesan paredes. 

http://youtu.be/nIKgu7EopQc

martes, 10 de diciembre de 2013

Vamos a contar hacia atrás, y cuando el reloj llegue a cero, tú serás la arena que fluya entre mis manos. Acabará una era y empezará un tratado de no agresión que durará unas semanas, lo justo para prepararse contra lo que vendrá después. Cara a cara nos encontraremos un día de esos en los que levantar las armas está penado con la muerte. Y no podré evitar dispararte a los ojos con algo de aquí adentro. Incluso, después, podría atravesar tus entrañas con bombas de colores y tanques de tinta.

No te quedarás temblando en la puerta, las olas de calor entre ambos cuerpos llenarán océanos alrededor de las sombras. Y como la luz del faro te encenderás, involuntaria, sobre la ciudad. Y mis manos arderán cuando trate de tocar tu piel, pues será ya el tercer aviso permitido por la tregua, y cisnes celestes me llevarán a la prisión de los sueños.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Quedarse

Me siento delante de un caballete con lienzo, y comienzo a trazar líneas, cogiendo diferentes colores con la paleta. Con el verde dibujo un sendero de árboles perennes, en un bosque profundo. El marrón sirve para formar los troncos, con madera fuerte en unos árboles, y carcomida en otros. El suelo, húmedo de la lluvia, cubierto con hojas secas, marca las condiciones de la atmósfera. Aparece también el cabello de alguien, flotando, igual que un tímido fantasma que solo muestra ese rasgo de sí mismo. Y voy usando los demás colores, rojo, para descubrir sus labios y el área de sus mejillas. Con un dedo voy formando lo que será el tono de su piel en lo que se perfila como su rostro, dejando mi impronta en aquel cuadro. Con polvo de estrellas delimito sus ojos, que comienzan a brillar como si de brumas de esperanza se tratasen.

Arranco trozos de mi camisa y los coloco formándole a ella una propia. La suya la perdió al liberarse del frío. Entonces me detengo.

- ¿No le dibujas las piernas?- Inquirió un muchacho, que había estado observando la pintura.

Yo negué con la cabeza, y él me preguntó el por qué.

- Porque no le gustará estar ahí, y entonces se marcharía.- Respondí.
- Eso es una tontería.- Dijo- Si realmente quiere quedarse, no se irá.

martes, 26 de noviembre de 2013

Universos paralelos

Se empieza a crear nieve en la habitación, y me encuentro en el centro. Todos los espacios se van tiñendo de blanco, exceptuando el lugar que ocupan mis pies, y un poco más. Se forman picos de hielo en la madera de la cama, asemejando a una gélida cárcel impenetrable. Comienzo a tiritar. La ropa que llevo comienza a humedecerse y no es suficiente para retener la calor. Me agacho y me abrazo sobre mis piernas. El gélido aire que hay dominando el lugar contrasta con el de mi aliento, y ambos se pelean, formando vahos visibles. No se puede salir. Alguien selló la puerta desde el exterior, y nada sirve para combatir la temperatura que se forma.

En el momento en que pienso que ya no hay escapatoria y me rindo a la situación, se abre la puerta, despacito, con timidez. Y aparece ella, tranquila, sin prisas. Derrite la nieve que hay en cada rincón que pisa, y las jaulas naturales que formaban el hielo, se transformaban en charcos de agua. Al llegar a mí, colocó su mano sobre mi rostro, y, sonriéndome, recorrió el resto de mi cuerpo con su otra mano. El calor corporal se estabilizaba allí donde posaba ella su piel, y, antes de perder del todo la consciencia, no pude evitar robarle un poco de luz de su mirada.



domingo, 24 de noviembre de 2013

Roce

Ya sé que no nos rozamos lo suficiente, demasiado tiempo alejados, como el Sol de la Luna, hasta que vuelve a haber otro eclipse. Cada uno estira de la cuerda para ver si puede acercar al otro, pero con cuidado, pues si se rompe, alguno puede ir a parar al suelo. No se puede hacer nada, es la gravedad que nos arrastra, es el magnetismo exterior que nos empuja. Y, aún así, se encuentra la forma de volver al centro del círculo, de acariciar piel con piel, pluma con pluma. No te dejes caer aunque el barro te llegue a las rodillas, los truenos en la tormenta son gritos de un Dios con alzheimer que nunca recuerda nada. Y la fuerza inusitada del viento es el enorme ventilador del cabello de la Tierra.

"¿Quién soy yo?"- Me preguntas. No eres más que el mundo sobre el cual danzan mis pies y mis manos. Y las manchas de tinta, cual planetas, orbitan a tu alrededor, y, dependiendo de tu frecuencia, estas se estrellan dentro, o fuera.