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martes, 26 de enero de 2016

El mar imposible

Existe un mar en el que nunca podremos bañarnos. Muchas veces intentaremos acceder a él, porque sabemos que no es inaccesible: Vemos a otras personas bañándose en él, o que ya lo han hecho y vuelven a casa.

Pero no nosotros. Lo contemplaremos, cuando el sol se eleve en el cielo. Llegaremos a oler la humedad, imaginarnos la sensación del agua cubriendo nuestra piel. Nada más.

Porque hay lugares que simplemente no se hicieron para nosotros, estrellas apagadas en un cielo lleno de luces. Y no importa lo que intentemos. Siempre habrá un mar en el que jamás podremos estar.

Siempre habrá una playa con la arena fina que no pisaremos, descalzos, sobre un suelo de piedras que rajan la planta de los pies. Y recordaremos, oh sí, lo haremos.

Recordaremos que esos sitios nos hicieron crecer, avanzar, hacia otros que no habíamos visto.

sábado, 23 de mayo de 2015

¿Qué es el miedo?

El miedo se esconde bajo los adoquines de la calle, se camufla entre las nubes que se observan cuando echas la vista al cielo. Es un ente poderoso que se va haciendo más grande cuanto más conoces de lo que te rodea. En realidad no se hace mayor, sino que cada vez te va mostrando un poco más su poder.

No es un juego, ni una ilusión. Existe, y tiene un control enorme. Esto es debido a que se refugia en otras personas, gente sin escrúpulos, que ejercen de mensajeros por él. Y, ahí, ahí, es cuando sus fauces lo devoran todo. La autocensura. El sectarismo que te apunta con la pistola que no mata, pero ahoga.

Es difícil ser valiente cuando tanto depende de ti. Complicado decir lo que piensas, cuando la libertad de expresión no es más que una quimera controlada.

El miedo deja de ser un humano y se convierte en una idea, que normalmente es únicamente dinero. Y ahí solo entran los tuyos. Que caigan por la borda los demás, con suerte en el fondo encontrarán migajas.

¿Qué es el miedo? Me preguntas. Es más de una cosa, y más de un motivo. También vergüenza, en el mal sentido. El que vive rodeado de él, lo sabe. Y quien no, lo ejerce.

sábado, 11 de abril de 2015

Una tarde más

Las finas ramas amarillas de un olivo se deslizan por mi garganta. En la lejanía, suenan las campanas del olvido, mientras un muchacho intenta recomponer las piezas de un extenso puzzle humano. Danza gris en el cielo, ante la humedad que vuela llevándose la abrasadora presencia de la sequía.

Sobre el cuadrilátero del mundo, un montón de obstaculos que cubren de negro el azul del mar, suave con las olas, creando curvas. Las murallas de papel se alzan, sobre llanuras inmensas, áridas, igual que lo que tratan de proteger:

Una mente en blanco.

viernes, 20 de marzo de 2015

De haikus primaverales (y primerizos)

Cierra la puerta,
el cielo gris destruye
mis labios curvos.

/

Vaho infernal,
frente a la ventana
canta la lluvia.

/

Camino solo,
me acompaña tu frío
en las baldosas.

jueves, 19 de marzo de 2015

No hay peor forma

Las flechas del cielo laceran la tarde, calles regadas con los litros de la vida, pero no de la mía. Me quedé sin nada aquí, solo la tinta recorre los intrincados pasillos del corazón, negra, como la visión del horizonte. Una sima entre lo que soy y lo que alguna vez deseé. Las burbujas reventaron y me quedé impregnado del olor putrefacto del que estaban hechas, un fuerte tufo a ingenuidad, y a ilusión traicionera, tal es la magnitud del crímen.

No hay peor forma de matar a alguien que mirándolo, pasivamente, mientras asiste a su propia destrucción, y, a las palabras que lance, responderle con un silencio ensordecedor, y una chispa escondida de ilusión.

No hay peor forma de matar a alguien que dándole la mano mientras le clavas el puñal.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Amistad

Hoy no es un buen día. Todo está nublado, dentro y fuera. Ni siquiera llueve, no. Ni siquiera eso. Quizá sea porque no sé qué hacer para que los hilos de la suerte vuelvan a mis dedos. Los cortaste tú, con una sola mirada. No era una mirada mala, solo era la que no quería ver. Todo es injusto, ¿verdad? Pero no te culpo. No es algo extraño. Solo que, eso puede conmigo.

He construido con mis manos mundos que ni siquiera sabía que existían, solo para ti. Y podría hacer más, si quisieras. No sabes cuántos segundos murieron en la batalla de las horas únicamente para poder acariciar con los dedos las alambradas de tu alma. He acariciado el cielo de tu piel desde el infierno, sin saber qué paso dar para evitar más muertes, rodeado de cloro y gas mostaza, y como máscara protectora, el eco de tu voz viajando a través de la desolación. Conseguí para ti la flor escondida en la ciudad de la metralla, escondida tras barro y metal, bajo un casco de ilusiones.

Yo, que he recorrido kilómetros y kilómetros en lugares únicos, que he viajado bajo el peligro de lo estático, y como única guía, la locura.
Yo, que lo único que quería era embriagarme de tu aliento durante toda la noche, embarcados sobre rayos de erizos.

Y ahora te veo, levantas bandera blanca, y te conviertes en mi amiga. Y quieres paz, cuando yo llevo todo un ejército dedicado a la guerra. Me colocas en la frontera, cuando yo quiero la anexión.
Y es que la neutralidad es extraña. Sobre todo cuando me ofreces una tregua que yo nunca podré ganar.

La del silencio.

Para Marta.



Palabras clave: Amistad, infierno, flor.

lunes, 2 de marzo de 2015

En Versión Original

Me quedo mirando el cielo desde el porche, mientras el último cigarrillo de la tarde me consume. Todo pasa igual que una película muda en blanco y negro. No hay sonido, no hay gritos, ni ruido. Solo los gestos torpes de quien pretende manejar universos que no le corresponden. Un vulgar intruso en el territorio de sombras ya desvanecidas por el miedo y el espacio. No se escuchan los golpes, ni los gemidos, solo un sordo rumor que el viento se lleva. De fondo, la voz de Joan Baez no cesa de repetir una y otra vez una frase, igual que si un disco rallado se hubiese apropiado de mi cabeza: "And there you stayed, temporarily lost at sea".

Miles de mariposas frente a mi puerta, exigiendo paz, pidiendo flores, ¿qué puedo daros yo, si soy la marioneta de esta nueva era? ¿Qué castigo podéis exigirme si aplasté la vida entre las palmas de mis manos? Fuera, fuera de aquí. Los palos venenosos de mis pulmones romperán vuestras alas. Fuera, fuera de aquí. Los monstruos no mostramos nuestro verdadero rostro.

https://www.youtube.com/watch?v=1ST9TZBb9v8

Para María

Palabras clave: Folk, años 60, cine clásico.

martes, 24 de febrero de 2015

Prisioneros

El ritmo del mundo sigue igual. Hormigas entran y salen, y trenes rugen en las pintadas del asfalto. El cerebro se embota y no sabe arrastrar arena a la playa. ¿Cómo de largo es el horizonte? Destrozo los cristales de los aparejos que rezan: "Romper solo en caso de desesperanza", y el cielo se cubre de rojo. ¿Cómo de largo es el día? Las almas de los herejes se consumieron entre gritos de angustia, y la espada me empuja hacia ellos. Fuerte coraza que cubre los golpes, pero deja pasar las dagas de la mente. Directas hacia los ojos, las fauces de la incertidumbre desgarraron mi garganta. ¿Cómo de largo es un minuto? Me quedé ahí, prisionero de una mano invisible que guía pero no señala, un mapa del revés, las estrellas que rozan las manos, y las laceran con el frío más ardiente. Palabras, palabras. Una noria que sube y baja, no sé qué ocurre. Un hilo, una mano, y arenas movedizas abajo. Si quieres, estira. Si quieres, empuja.

http://youtu.be/qdzvC0XxoMY

sábado, 14 de febrero de 2015

Voces

He vuelto a caminar por los lugares donde dejé mis huellas, y no coincide el tamaño de mis pies. Será que he crecido, o al revés. Un ser pequeño con una sombra pequeña. Y sí, ya sé que tiendo a expandirme y ocupar todo lo posible sin romperme, pero últimamente no hay mucha luz en el cielo. Me encontré con cosas que no recuerdo, o que, simplemente, no estaban. Y viceversa.

¿Donde están las ninfas que jugaban junto al río? ¿Y los leñadores? Solo veo gestos hoscos y miradas de reproche. Ya lo ven, algún precio debía tener.
Hay voces discordantes que me arropan y me relajan, sombras lejanas, de algún punto de Tesalónica, o más allá. Y puedo sentir manos, acariciando, en cualquier lugar perdido de mi mente. No sé si despertándola o adormeciendola, pero lo cierto es que que su perfume embriaga.

Y es entonces que, al cerrar los ojos, me encuentro con mares de hebras marrones.


martes, 10 de febrero de 2015

Gigantes

Dos gigantes se balancean de lianas negras, arriba, abajo, y hacen retumbar el mundo con sus tambores. Las tierras de alrededor, desoladas. Nadie para hacerles frente. Ellos juegan, alegres, con sus juguetes, sin nada que los detenga. Nunca antes el mundo apareció tan vacío. Ya no hay niños jugando, polvo en el viento. Ceniza. Nada verde, tierras yermas en el cielo. Y cuando los gigantes se aburran, se golpearán entre ellos, a menos, claro, que en realidad no puedan tocarse.

sábado, 25 de enero de 2014

Warm

Dos marionetas guiadas por los hilos de sus propios corazones se reunieron bajo la sombra de un viejo árbol que guardaba la entrada a las entrañas de la tierra. Ellas se movían al son del viento, sin interrupciones, hasta que entrada la tarde, montones de insectos aéreos llenaron con su aleteo el lugar. El día se encontraba frío y con un cielo despejado donde el sol se negaba a mostrar su lado más cálido. Oscuro pero claro.

Los muñecos se mueven de sus posiciones, y se dirigen al interior del bosque, a las zonas más oscuras, donde solo los pájaros aparecen de vez en cuando, en el transcurso de su vuelo. Allí, los hilos que portaban se entrelazaron una y otra vez, y la frágil madera empezaba a prenderse con la fricción de los mismos. Era un fuego que quemaba, que inflamaba el pecho, pero que no se expandía más allá de los participantes de aquella transformación. Montones de hormigas corretearon alrededor de los cuerpos, igual que las ondas que crea una piedra al ser lanzada al agua. La tierra, caliente, se levanta, partícula a partícula, con cada suspiro que se escucha en el eco.

Las brumas de la noche cubren los ojos, igual que persianas bajadas para evitar la luz en la habitación, y rayos que llenan el cuerpo estallan en millones de diminutos electrones, que se confunden con el agua que despide la madera de los ardientes muñecos, y, mientras todo ocurre, los trenes viajan transportando curvas en los labios.

http://youtu.be/AQ-iU33vJQU

domingo, 29 de diciembre de 2013

A wolf

Un lobo se acerca mordiendo suavemente una piel que se configura ante sus ojos, como si quisiera acariciar con los dientes igual que con sus piernas, pero no lo hace para no arañar los delicados hilos que soportan esa estructura gelatinosa. Es posible que el lobo se enfade si es apartado de su agradable tarea, pues es algo que quería hacer con intensidad, y aunque sea algo venido del cielo, no ha sido fácil para él dar con lo que está visualizando.

Sus instintos se transforman, se vuelven protectores, y a la vez se vuelve manso frente a aquello que acaricia con su pelaje, pero no es la docilidad del vencido, sino que se construye una estructura de reciprocidad entre las dos figuras, y aunque el cansancio domine los ojos y la mente, los lazos se mantienen firmes a lo largo de los días y los meses.

http://youtu.be/OUC8AJ-l_vo


sábado, 28 de diciembre de 2013

Prototype

Empezó como un titubeo apenas audible, y fue aumentando de intensidad conforme los minutos iban cayendo al suelo. Sobrevuelan palabras sonoras sobre los oídos, llenando con rapidez el cerebro. Una luz llenaba el espacio, y una manada de osos jugaba a sus espaldas, junto a los árboles de madera. Iba desnuda, pero era tal la luminosidad de su cuerpo, que el destello impedía verle la piel.

Usted nunca vislumbró una metamorfosis igual, en la que la misma belleza se transforma en cisne y en ángel indistintamente, y su portadora devora nubes durante su viaje al cielo. Sus propios dedos sellan sus labios, mientras mi cuerpo arde en llamas inagotables que nunca causan secuelas más que en el interior. Me perdí en el laberinto de sus ojos, bien cierto es, al tiempo que la luz del sol cambiaba de color a lo largo de las horas.

Los cantos de la sirena se volvieron mudos y en su lugar apareció un libro de fantasía donde se podían leer las estrellas de sus manos. En esta ocasión logró derribar las pocas defensas que pude haberle puesto frente a su legión de plumas, y las murallas del castillo fueron derribadas por un desbordado río que llevaba enormes olas, solo dignas para surfistas expertos.

El cansancio invadía los sentidos, pero más fuerte era la sensación de bienestar al ahogarme entre aquellas arenas movedizas húmedas, y quería alargar mis dedos para poder tocar a aquella niña pequeña que se reía en la lejanía de la selva. Y entonces me encontraba con que se perdía entre los árboles y no llegaba a alcanzarla.

Y desde entonces corro entre la maleza, dispuesto a encontrarla, y tumbarme con ella en el suelo, porque en realidad no es una niña, es la musa que invade mi sueño y me lleva por caminos que nunca antes realicé. Es la pequeña M, una deidad perdida entre los confines de la Tierra, que solo es encontrada una vez cada mil años mortales.



 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Une Matinée D´hiver

No hace falta dejar de existir para conocer el infierno. No es una gruta llena de fuego con duendecillos portadores de tridentes y y un señor con rabo y risa diabólica. Claro que no. El infierno existe entre las paredes del mundo, y muchas veces se vuelve tu vecino. Puede estrechar su cerco hasta hacer que caigas rendido y agotado. Las vértebras crujen en una máquina de tortura, y el dolor se extiende hasta las sienes de la cabeza. A veces uno lograr salir, unos segundos, minutos, hasta que vuelven a llamar a tu puerta.

Es entonces que dos personas se introducen desnudas entre las perlas del océano, y, contra el oleaje, rozan sus pieles con la punta de los dedos. Y se vuelven dos erizos de color rojo que nadan entre plumas de seda. No se asuste si nota que la luz del cielo es más oscura, el sol sigue brillando en lo alto. No morirás de frío entre las losas del silencio, crearé para ti abrazos más duraderos que el invierno.

http://youtu.be/CgHNapA2HcY

viernes, 20 de diciembre de 2013

Me perdí buscando una aguja de centeno entre hojas eternas de la biblioteca que nunca será leída por completo. A veces veía luces entre los faros de los coches al pasar junto a las ventanas, y volar por el cielo parecía una más de mis preocupaciones.

Tú estabas escondida entre los estantes, y por más que buscaba lo único que conseguía eran sonidos de guerra entre los libros de Historia. Guarda tu bayoneta o dispara de una vez, porque no vine para verte caer, y las vocales pueden ser afiladas como la mejor de las armas blancas, o bálsamos reparadores que devuelven a la vida.

Llegamos aquí sin montar en barco, tren o avión, y todo está a nuestros pies, similar al movimiento de insectos en el suelo campestre. No he llegado para pelear, la bandera blanca ondea en el horizonte, y las únicas armas que poseo se perdieron entre mares de tinta. Solo puedo esperar que te devoren, que se tatúen en tu piel, y que recuerdes que cuando no parezcas importante, en realidad lo eres. No todo el mundo vive dentro de mi imperio de papel.   

domingo, 15 de diciembre de 2013

Durante siglos no volverán los vientos a barrer
de nuevo en libertad, porque aquí se levantará mi árbol
para imprimir dibujos de hojas en los vacíos cielos
y corroer la luz del sol. Aquí donde se arrastran las hierbas
avanzarán grandes raíces y la vida correrá lenta y profunda;
quizás niños extraños, con los ojos de mis hijos
lo amarán, escuchando en tanto muere el día 
para oír sus ramas que los arrullan hasta dormir.

Margaret Anderson.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Cold water

Vamos a andar sobre los charcos. Se sentirá igual que pisotear el cielo. Humedad. Ligereza. Llegará un momento en que quieras saltar, no basta con tocar, necesitas sentir. Sentir que tu presencia se nota, salpicando alrededor. Que tus decisiones alcanzan otros puntos de tu diminuto mundo. Tira el paraguas a la carretera, las ideas deben empaparte por completo, no bloquees el flujo natural de las cosas. Si necesitas volar, solo extiende tus alas, la lluvia no impedirá que seas otro barquito más en la inmensidad del océano aéreo. Es extraño encontrarte aquí, en la ciudad, ¿sabes? Pareces haber venido de un lugar lejano, donde nada perturba la paz y la justicia es algo más que una palabra vacía, un lugar ajeno a la mano del hombre. Y aquí estás, en esta jungla de humo y hormigón, esperando a que llueva algo que no sea ácido para poder saltar en los charcos. 




sábado, 23 de noviembre de 2013

Pater noster...

Padre nuestro que estás en el cielo
Quédate ahí

Y nosotros nos quedaremos sobre la tierra

La cual, algunas veces es tan bonita

Con los misterios de Nueva York

Y los misterios de París

Al menos tan buenos como los de la Santísima Trinidad

Con su pequeño canal en Ourcq

Su gran muralla en China

Su río en Morlaix

Sus bastones de caramelo

Con su océano Pacifico

Y sus dos fuentes en Tuileries

Con sus niños buenos y sus malas personas

Con todas las maravillas del mundo

Las cuales están aquí

Simplemente sobre la tierra

Ofrecidas a todos

Esparcidas sobre ella

Asombrándose de las maravillas de ellos mismos

Y no atreverse a confesarlo

Como una hermosa joven desnuda, no se atreve a mostrarse ella misma

Con los vergonzosos infortunios mundiales

Los cuales son legión

Con legionarios

Con torturadores
Con los mesías de este mundo

Los mesías con sus sacerdotes, sus traidores y sus tropas

Con las estaciones

Con los años

Con las bellas jóvenes y con los viejos bastardos

Con la paja de miseria, pudriéndose en el acero de los cañones.


Jacques Prévert.


martes, 19 de noviembre de 2013

Frozen and burning

Me dijeron que el amor termina muriendo de frío en medio de una noche nevada en el punto más alto del Everest. Que, como una gran hoguera que ilumina el cielo, va apagándose, con el paso de los días.
Frío. Frío. Congelación.

Me contaron que las olas del mar devoran su destartalado barco de madera en las noches de tormenta. Que, al igual que la luz del faro que vigila el mar, va perdiendo su brillo hasta apagarse si nadie le auxilia.
Desgaste. Desgaste. Oscuridad.

Me aseguraron que el amor era un hombre amable que acababa por volverse un fantasma. Que, lo mismo que un moribundo, va dejando cada vez menos su huella entre nosotros, hasta dejar solo restos.
Debilitamiento. Debilitamiento. Muerte.

Lo que nadie me dijo es que se puede quedar en un punto medio, en el que cuando ella lanza chispas, el fuego comienza a arder de nuevo, el faro se ilumina, y el moribundo recupera el color de sus mejillas. Y todo ello sin que realmente se alcance la máxima potencia. Porque la verdad es, que no se ha consumado.










miércoles, 13 de noviembre de 2013

Happy Birthday


Empezaremos a 
lanzar salvas,
a saludar a
la vieja suerte,
bajo las nubes
oscuras del cielo,
en una plaza
del medievo.

No eches a volar
todavía, todavía no,
que tus alas se
confunden con
el mar de arriba,
y no quiero perder
de vista tus ojos.

Llegan tarde los
mensajeros,
se quedaron en 
el rudo camino,
durmiendo con
mis bestias.

De los seis que
mandé solo uno
ha llegado hoy,
blandiendo firme
su fiel pluma.

¿Qué decir? Si
diecinueve son
menos de las veces
que te pienso,
son los latidos que
viajan por segundo,
solo si te tengo
pegada a mi vera.

Y yo me pierdo
entre sus túneles,
que conectan
con el gran Morfeo,
que trasladan 
a todos mis vagones.

Eres el comienzo
y a la vez el fin,
donde encuentro
las líneas que
no estaban trazadas.

Y, bajo la luz lunar,
en una desértica playa,
aparece todo escrito,
un nombre que existe
pero que no está,
que se bifurca y 
se transforma en otro:
Helena.

Cayó Troya en tu
hermoso nombre,
derribaste ejércitos
conquistaste corazones,
y ahora pretendo,
iluso, atravesar
tus murallas.