- ¿En qué piensas?
- ¡Ah!, hola. Me has asustado.- Respondió, sobresaltada.
- Lo siento. Debería silbar o algo, me lo suelen decir.
- No es mala idea, ¿eh? En cuanto a tu pregunta, estaba dudando si llevarte o no a algún lugar más cercano al centro del bosque que este árbol derrumbado.
- ¿Y eso?
- No sé si lo sabes, pero según una vieja leyenda existe un lugar aquí semejante al paraíso. Yo he buscado muchas veces, por mi cuenta o con otras personas, pero aún no lo he logrado. Desconozco si la leyenda se refiere a un lugar físico o se trata de un estado emocional; el caso es que muchas veces he soñado con ese lugar, y, aunque cambiaba el tiempo o las cosas que observaba, siempre ha estado aquí, en el bosque. Y me planteaba que quizá tú podría saberlo, puesto que vienes aquí tanto y tan seguido. Eso sí, no te equivoques. Del planteamiento al hecho hay un largo trecho.
- Debería estar. Pero yo no puedo decirte si conozco o no su paradero. Creo, sin embargo, que es complicado que lo encuentres justo ahora. Necesitaría ver más cambios, aunque sea en la linde.
- ¿Quiere eso decir que sólo puedo ver ese lugar cuando haya desterrado todo aquello que es malo?
- No. Eso es imposible de hacer. Al igual que se destierran cosas malas, también hay que traer otras que sean positivas. Yo podría avisarte cuando crea que queda poco para encontrar ese sitio, pero no sería más que una suposición. Eso lo descubrirás tú. Más allá de los sueños. Yo también veo ese lugar, aunque no sé si tiene las mismas cosas que ves tú.
- ¿Qué es lo que ves?
- Un libro en mis manos, música de fondo, y tú bailando de la primera manera que se te ocurre. Y, por supuesto, finjo que leo.
https://youtu.be/DWj_mEzX02U
Bienvenido a un mundo tan abstracto como lo que pasa por mi cabeza. Literatura rompecabezas que significa cualquier cosa menos la que es. O puede que veas la realidad.
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lunes, 26 de octubre de 2015
lunes, 12 de octubre de 2015
Estrellas
- ¿Por qué te quedas aquí por la noche?
- Me gusta ver las estrellas que se ven desde este lugar. De allí adonde vengo no puedo verlas.
Ambos están sentados. Es noche cerrada. Sólo se ven estrellas en el cielo.
- ¿Y por qué te gustan?
- Antes creía que me gustaban por ser bonitas. Pero hay algo más. Levanta un brazo, todo lo alto que puedas. ¿A que no puedes siquiera soñar con tocarlas? Un espectáculo tan bello, una luz tan profunda, fuera del alcance. Quizá sea eso lo que me atrae. Lo imposible que parece llegar hasta ellas. A veces me gustaría ser aire, ¿sabes? Para tocar aquello que no puedo acariciar, para sentir todo aquello que no puedo sublimar.
- Parece bonito, pero a la vez aterrador. Pensar que es algo que no puedes conseguir por mucho que lo intentes...
- En cierto modo tienes razón. Yo una vez vi dos estrellas que pasaron muy cerca de mí, y, a pesar de la cercanía, sólo era posible soñar con ellas. Nada más.
- ¿Qué estrellas eran esas?
- Me están mirando ahora mismo.
https://youtu.be/oE4XWJj_KHU
- Me gusta ver las estrellas que se ven desde este lugar. De allí adonde vengo no puedo verlas.
Ambos están sentados. Es noche cerrada. Sólo se ven estrellas en el cielo.
- ¿Y por qué te gustan?
- Antes creía que me gustaban por ser bonitas. Pero hay algo más. Levanta un brazo, todo lo alto que puedas. ¿A que no puedes siquiera soñar con tocarlas? Un espectáculo tan bello, una luz tan profunda, fuera del alcance. Quizá sea eso lo que me atrae. Lo imposible que parece llegar hasta ellas. A veces me gustaría ser aire, ¿sabes? Para tocar aquello que no puedo acariciar, para sentir todo aquello que no puedo sublimar.
- Parece bonito, pero a la vez aterrador. Pensar que es algo que no puedes conseguir por mucho que lo intentes...
- En cierto modo tienes razón. Yo una vez vi dos estrellas que pasaron muy cerca de mí, y, a pesar de la cercanía, sólo era posible soñar con ellas. Nada más.
- ¿Qué estrellas eran esas?
- Me están mirando ahora mismo.
https://youtu.be/oE4XWJj_KHU
jueves, 17 de septiembre de 2015
No da igual
Si las otras estrellas
tapaban mi brillo
da igual, da igual,
encontré alegría
en el polvo.
Si las otras huellas
borraron mi camino
da igual, da igual,
avancé a tientas
en el lodo.
Si las otras voces
acallaban la mía
da igual, da igual,
susurré cálido
en la soledad.
Si los otros ojos
cerraban los míos
da igual, da igual,
imaginé los tuyos
en la oscuridad.
Si las otras manos
apartaban las mías
da igual, da igual,
me aferré fuerte
en los sueños.
Si las otras mentes
reprimieron la mía
da igual, da igual,
la mantuve libre
en tus palabras.
Y por eso lamento
que te asustases
de mi sombra,
no da igual, no da igual,
la luz la proyectaste tú.
Y por eso escribo
con un poco de ti,
un mucho inventado,
y la sensación de
perderte sin encontrarte.
Para la M que me mostró a Murakami
tapaban mi brillo
da igual, da igual,
encontré alegría
en el polvo.
Si las otras huellas
borraron mi camino
da igual, da igual,
avancé a tientas
en el lodo.
Si las otras voces
acallaban la mía
da igual, da igual,
susurré cálido
en la soledad.
Si los otros ojos
cerraban los míos
da igual, da igual,
imaginé los tuyos
en la oscuridad.
Si las otras manos
apartaban las mías
da igual, da igual,
me aferré fuerte
en los sueños.
Si las otras mentes
reprimieron la mía
da igual, da igual,
la mantuve libre
en tus palabras.
Y por eso lamento
que te asustases
de mi sombra,
no da igual, no da igual,
la luz la proyectaste tú.
Y por eso escribo
con un poco de ti,
un mucho inventado,
y la sensación de
perderte sin encontrarte.
Para la M que me mostró a Murakami
viernes, 21 de agosto de 2015
El sueño
En el campo
de los sueños
me dormiré,
esperando.
Rozarán mis
dedos rotos
las palabras
nunca dichas.
Crecerán flores
a mi alrededor,
y adentro brotarán
semillas huecas.
Una enredadera
fuera de control,
perdida en la inmensidad
de las dudas.
No me despiertes,
no, que el dolor
es una cuchilla
alumbrando la noche.
miércoles, 8 de abril de 2015
Sueños dirigidos
Decía Borges que la literatura no es otra cosa que un sueño dirigido, pero puede ser muchas cosas más. Una extensión de nosotros mismos, un brazo, una pierna. Quizá algo más importante.
Uno puede jugar, y hacer partícipe del juego a los demás. Jugadores desconocidos, personas que lanzan apuestas, pero que realmente no sabrán de verdad qué se esconde tras la piel de ese miembro más del cuerpo.
Ni siquiera nos llegamos a comprender a nosotros mismos. Dudo que en algún momento podamos llegar a conocer los entresijos que esconde la mente. Es curioso, sobre todo, eso de cambiar sin darse cuenta. Entonces, miras hacia atrás, y te percatas. Habrá cosas que no se notan, claro. Aunque eso no quita que sea asombroso.
Existe también otra proyección, pero que es mucho más compleja, y ahí entraría el mundo de los sueños. Los de verdad. Esos que salen cuando duermes. Las cosas que aparecen ahí tienen de algún modo conexión con nosotros. Hasta la más extraña. Pero, ¿qué significan realmente? Porque las visiones no suelen ser lógicas, y no existen leyes de ningún tipo ahí dentro.
Incluso uno puede darse cuenta de que está soñando y vivir dentro del sueño. Y tener consciencia. Y hacer cosas como si estuvieras despierto, cuando sabes que no es así. Es, sencillamente, magnífico.
¿Puede alguien realmente explicar lo que ocurre aquí dentro? Yo diría que no.
Uno puede jugar, y hacer partícipe del juego a los demás. Jugadores desconocidos, personas que lanzan apuestas, pero que realmente no sabrán de verdad qué se esconde tras la piel de ese miembro más del cuerpo.
Ni siquiera nos llegamos a comprender a nosotros mismos. Dudo que en algún momento podamos llegar a conocer los entresijos que esconde la mente. Es curioso, sobre todo, eso de cambiar sin darse cuenta. Entonces, miras hacia atrás, y te percatas. Habrá cosas que no se notan, claro. Aunque eso no quita que sea asombroso.
Existe también otra proyección, pero que es mucho más compleja, y ahí entraría el mundo de los sueños. Los de verdad. Esos que salen cuando duermes. Las cosas que aparecen ahí tienen de algún modo conexión con nosotros. Hasta la más extraña. Pero, ¿qué significan realmente? Porque las visiones no suelen ser lógicas, y no existen leyes de ningún tipo ahí dentro.
Incluso uno puede darse cuenta de que está soñando y vivir dentro del sueño. Y tener consciencia. Y hacer cosas como si estuvieras despierto, cuando sabes que no es así. Es, sencillamente, magnífico.
¿Puede alguien realmente explicar lo que ocurre aquí dentro? Yo diría que no.
sábado, 4 de abril de 2015
En la carretera
Todo vuelve a su cauce, a pesar de la monotonía de los días, donde los sueños se disfrazan de rutina, y el horizonte aparece pintado de gris.
Un descenso a lo más alto de la melancolía, donde solo una distracción esporádica ejerce un papel de contención. No se han apagado las luces de la carretera, pues realmente nunca las hubo, y las piernas no pueden seguir corriendo cuando ya se han acostumbrado a la sedentarización.
Me sentaré ahí, al borde de la calzada, y esperaré a que pase algún coche que quiera recogerme, pero lo dudo. No hay ojos que puedan posarse en mí, no sin apartar la vista, pues la aureola del miedo rodea la esperanza que se disipa, y la pasividad del desconocido domina el techo del mundo.
Ya descansarán los pies.
Un descenso a lo más alto de la melancolía, donde solo una distracción esporádica ejerce un papel de contención. No se han apagado las luces de la carretera, pues realmente nunca las hubo, y las piernas no pueden seguir corriendo cuando ya se han acostumbrado a la sedentarización.
Me sentaré ahí, al borde de la calzada, y esperaré a que pase algún coche que quiera recogerme, pero lo dudo. No hay ojos que puedan posarse en mí, no sin apartar la vista, pues la aureola del miedo rodea la esperanza que se disipa, y la pasividad del desconocido domina el techo del mundo.
Ya descansarán los pies.
miércoles, 25 de marzo de 2015
Algún día
Un tambor golpea fuertemente en las cercanías. Su retumbar no me deja en paz, y cada vez que intento dormir aparecen sueños de guerra y peleas de bandas callejeras, que destrozan mis oídos.
Pero es el silencio que le precede lo que más miedo me da, cuando todo a tu alrededor no es más que una mueca que te saluda, en soledad. Perdí la cuenta de todo lo que os debo, ya me la volveréis a pasar, cuando os atreváis a entrar en el circo de las mariposas. Perdimos la capacidad de volar, y nos quedamos sobre los restos de una flor muerta, deseando que una ráfaga de aire entre y traiga algún retazo de vida, una madeja de ilusiones, quizá.
No os preocupéis, algún día será diferente. Algún día volverá a brillar la sonrisa sobre el bosque de la nostalgia.
https://www.youtube.com/watch?v=LqI78S14Wgg
Pero es el silencio que le precede lo que más miedo me da, cuando todo a tu alrededor no es más que una mueca que te saluda, en soledad. Perdí la cuenta de todo lo que os debo, ya me la volveréis a pasar, cuando os atreváis a entrar en el circo de las mariposas. Perdimos la capacidad de volar, y nos quedamos sobre los restos de una flor muerta, deseando que una ráfaga de aire entre y traiga algún retazo de vida, una madeja de ilusiones, quizá.
No os preocupéis, algún día será diferente. Algún día volverá a brillar la sonrisa sobre el bosque de la nostalgia.
https://www.youtube.com/watch?v=LqI78S14Wgg
lunes, 9 de marzo de 2015
Yo ya te he avisado
Vivo entre extensiones interminables de lodo, cubriendome hasta la cabeza todo el rato; tragando barro y acostumbrándome al sabor. ¿No querías arte? Pues aquí tienes de sobra, en el pudridero del mundo. Tal vez no es el que buscabas, ¿verdad? Porque a todos les gusta ver campos de flores en los que revolcarse hasta donde alcanza la vista humana. Pero me temo que aquí no encontrarás eso. Da media vuelta, y vuelve por donde has venido. No creo que te apetezca ver estos páramos, ¿o sí? El ser humano es extraño. Se recrea en el dolor, se funde a las palabras ajenas como si fuesen su propia piel.
Tal vez no sea el único que camina con peso hasta el cuello, de hecho, dudo que sea así. Tal vez la perfecta nebulosa de sueños que lucía en nuestra mente se haya apagado. Planetas basura, de los que nadie quiere, alrededor de la órbita que toma un nuevo rumbo, hacia donde le lleve la inercia. Y sí, lo reconozco, tú eres una estrella perdida en mitad de este lugar. No perteneces aquí, debes irte antes de que mi oscuridad te absorba por completo y te haga vagar conmigo sobre la espesa tierra mojada.
No digo que no me gustaría, pues tendría alguien con quien cantar por el camino. Da igual el qué, nunca fuí buen cantante, pero tengo pulmones para rato. ¿Qué me dices? ¿Cantamos en acústico con la guitarra de mis pesadillas? ¿Corremos hacia el horizonte esperando salir de aquí algún día? Si es así, no digas nada luego.
Yo ya te he avisado.
Para María.
Palabras clave: Arte, nebulosa y acústico.
Tal vez no sea el único que camina con peso hasta el cuello, de hecho, dudo que sea así. Tal vez la perfecta nebulosa de sueños que lucía en nuestra mente se haya apagado. Planetas basura, de los que nadie quiere, alrededor de la órbita que toma un nuevo rumbo, hacia donde le lleve la inercia. Y sí, lo reconozco, tú eres una estrella perdida en mitad de este lugar. No perteneces aquí, debes irte antes de que mi oscuridad te absorba por completo y te haga vagar conmigo sobre la espesa tierra mojada.
No digo que no me gustaría, pues tendría alguien con quien cantar por el camino. Da igual el qué, nunca fuí buen cantante, pero tengo pulmones para rato. ¿Qué me dices? ¿Cantamos en acústico con la guitarra de mis pesadillas? ¿Corremos hacia el horizonte esperando salir de aquí algún día? Si es así, no digas nada luego.
Yo ya te he avisado.
Para María.
Palabras clave: Arte, nebulosa y acústico.
domingo, 8 de marzo de 2015
Siempre
Volví a los
vertederos grises,
me enterré
bajo la basura.
Me salté la
hora del descanso
para poder
seguir soñando.
Esos trastos que
ves por ahí
son mis soldados.
Esas cosas que
nadie quiere
son mis manos
y mis pensamientos.
Pero aún sigue
la esperanza
creyendo poder
reparar el caos.
Hay más humanidad
en los vidrios rotos
que en los corazones
de la gente.
Hay más calor
en las viejas cenizas
que en las sonrisas
de la falsedad.
Pero no importa,
siempre hay algo
que nos anima a
querer romper ventanas.
Siempre hay algo,
por efímero que sea,
que alegra el día,
que ilumina la noche.
Para Malena.
Palabras clave en poesía: Humanidad, esperanza y alegría.
vertederos grises,
me enterré
bajo la basura.
Me salté la
hora del descanso
para poder
seguir soñando.
Esos trastos que
ves por ahí
son mis soldados.
Esas cosas que
nadie quiere
son mis manos
y mis pensamientos.
Pero aún sigue
la esperanza
creyendo poder
reparar el caos.
Hay más humanidad
en los vidrios rotos
que en los corazones
de la gente.
Hay más calor
en las viejas cenizas
que en las sonrisas
de la falsedad.
Pero no importa,
siempre hay algo
que nos anima a
querer romper ventanas.
Siempre hay algo,
por efímero que sea,
que alegra el día,
que ilumina la noche.
Para Malena.
Palabras clave en poesía: Humanidad, esperanza y alegría.
miércoles, 4 de marzo de 2015
Varoufakis y su legendaria Burberry
No sé si la conocerán, pero la UCE (Unificación de Cantantes Expulsados) es el lugar adonde van aquellos artistas cuyo temperamento y acciones los eximen de ejercer su profesión en las tabernas de barrio, verbenas de feria, y demás lugares donde exhibirse por dos duros. Pues bien, la leyenda de la organización es bien conocida por sus integrantes.
Esta sostiene que el famoso rockero de tugurios, Varoufakis, consiguió destruir el inmobiliario de 150 bares alrededor de la región. ¿Cómo lo hacía? Pues verán, parece ser que poseía una guitarra legendaria, llamada Burberry, que hacía enloquecer a la gente con sus maléficas notas. Esto hacía que cuando el concierto hubiese acabado, todo estuviese patas arriba, con los asistentes totalmente ebrios, y con unas cuantas magulladuras de más.
Y aquí es donde entra en acción nuestro protagonista, Francisco, apellidado Frutos, aspirante a ser el think tank de la UCE, el órdago de la institución, el laurel en la cabeza de sus compañeros. La repera, vamos. Tenía un historial intachable de destrozos, juergas y borracheras, adonde iba la liaba.
- Oye Paco, ¿tú cómo haces para ser tan guay?
- ¿Yo? Bueno, solo siendo cómo soy.
Y es que Paco era mucho Paco, pues ya llevaba 10 años al frente de la UCE, y no había quien le bajase del trono del rock. Siempre se ponía la música que él quería, cosa que los más heterodoxos veían con malos ojos, pues ellos querían escuchar de vez en cuando algo de Paramore, o cosillas así, no siempre a los Guns, o The Cure. Que es que ya tenían pesadillas con ellos, de tanto escuchar siempre lo mismo.
Pero a Paco no había quien le tosiera. El que fuese pillado escuchando las moñadas del OK Computer, patada en el culo. Aunque no lo parezca, Paco quería recuperar la guitarra legendaria, para usarla en sus conciertos, pero no lograba dar con ella, así que terminó hartándose, y dejó paso a su mano derecha, más flexible, que permitía más variedad musical.
Y hasta aquí, la breve historia de Francisco, un incansable luchador del rock, que se retiró sin poder conseguir su sueño de ser una leyenda.
Para Pablo.
Palabras clave: Varoufakis, Francisco Frutos (Paco para los amigos), UCE (Interpretación de las siglas libre por no haber concreción)
Esta sostiene que el famoso rockero de tugurios, Varoufakis, consiguió destruir el inmobiliario de 150 bares alrededor de la región. ¿Cómo lo hacía? Pues verán, parece ser que poseía una guitarra legendaria, llamada Burberry, que hacía enloquecer a la gente con sus maléficas notas. Esto hacía que cuando el concierto hubiese acabado, todo estuviese patas arriba, con los asistentes totalmente ebrios, y con unas cuantas magulladuras de más.
Y aquí es donde entra en acción nuestro protagonista, Francisco, apellidado Frutos, aspirante a ser el think tank de la UCE, el órdago de la institución, el laurel en la cabeza de sus compañeros. La repera, vamos. Tenía un historial intachable de destrozos, juergas y borracheras, adonde iba la liaba.
- Oye Paco, ¿tú cómo haces para ser tan guay?
- ¿Yo? Bueno, solo siendo cómo soy.
Y es que Paco era mucho Paco, pues ya llevaba 10 años al frente de la UCE, y no había quien le bajase del trono del rock. Siempre se ponía la música que él quería, cosa que los más heterodoxos veían con malos ojos, pues ellos querían escuchar de vez en cuando algo de Paramore, o cosillas así, no siempre a los Guns, o The Cure. Que es que ya tenían pesadillas con ellos, de tanto escuchar siempre lo mismo.
Pero a Paco no había quien le tosiera. El que fuese pillado escuchando las moñadas del OK Computer, patada en el culo. Aunque no lo parezca, Paco quería recuperar la guitarra legendaria, para usarla en sus conciertos, pero no lograba dar con ella, así que terminó hartándose, y dejó paso a su mano derecha, más flexible, que permitía más variedad musical.
Y hasta aquí, la breve historia de Francisco, un incansable luchador del rock, que se retiró sin poder conseguir su sueño de ser una leyenda.
Para Pablo.
Palabras clave: Varoufakis, Francisco Frutos (Paco para los amigos), UCE (Interpretación de las siglas libre por no haber concreción)
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Sueño
domingo, 1 de marzo de 2015
Dimensiones
Me he perdido en el desierto. El camello se escapó mientras dormía, rompiendo la cuerda, y ahora me he quedado sin nada. Solo veo a mi alrededor oceános de fuego y arena, muerte. Los buitres ya danzan sobre mi cabeza, y sé muy bien lo que eso significa. No puedo seguir más. Me siento en el suelo. Cuando vine por primera vez me resultaba abrasador, ya me he acostumbrado. Cierro los ojos, y me desvanezco.
Despierto tirado en la nieve, muerto de frío. Me quedo quieto, estupefacto, y cojo un poco. ¿Nieve? ¿Aquí?
Y no solo nieve, también árboles. Y tres niños jugando. Me incorporo un poco y me acerco a ellos. Me observan con desconfianza, y es normal, pues mi aspecto debe ser lamentable.
- Hola niños. ¿Qué hacéis? - Les sonrío.
Una niña, más confiada que los otros, responde.
- Un muñeco de nieve. ¿Verdad que se parece a un minion? Le hemos puesto unas gafas que Juan tenía de sobra.
Acto seguido el otro niño, imagino que Juan, le conmina a callarse.
- Chisst, no le digas nada, ¿y si es un hombre malo? ¿Qué quiere? - Me pregunta, desafiante.
- No seas así, Juan, no parece malo. -Responde el otro niño.
- Pero Lorenzo... Es extraño que venga así como así, sin conocernos. ¿Tú qué opinas María? - Inquiere Juan.
- Pues, que lo puede decidir Jiuma.
- Buena idea. - Aprueban.
- ¿Jiuma?
- Es el espíritu del bosque. Suele jugar con nosotros. Te llevaremos ante él para ver si de verdad eres o no un hombre malo.
- De acuerdo.
Vaya con los niños. Si fuesen todos así no habría nunca secuestros. Parecen policías. De todos modos, no sé nada de este sitio. ¿Han dicho espíritu del bosque? Espero que sea una broma y me lleven ante un adulto, para ver qué ocurre.
Los niños me llevan hacia el interior de lo que parece un bosque de abetos, y allí me encuentro a Jiuma.
- ¿¡Un oso panda!? Vámonos de aquí niños. Esto es peligroso.
- ¿Pero qué dices? Es Jiuma, y es muy simpático. ¿Verdad? - Dice María.
Entonces el oso se da la vuelta. Tiene una cara amistosa, como si estuviese sonriendo.
- Pues claro que sí. Solo con quienes se lo merecen.
Eso ha sido extraño. No solo porque pueda hablar, sino porque tiene voz de chica.
- ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has podido entrar? - Inquiere, asustado.
- Eso me gustaría a mí saber. ¿Dónde estoy?
El panda se relaja un poco, y me observa fijamente, analizándome.
- Está bien. No pareces un enemigo. Estás en la décima dimensión de los sueños. Para que lo entiendas, diré que has estado buscando algo, pero que no has podido alcanzarlo. No suele venir nadie aquí. Solo los niños.
- ¿Y cómo salgo de aquí? ¿Por qué solo vienen los niños?
- Verás, dudo que puedas salir de aquí, al menos yo no lo sé cómo se hace. Eso está en uno mismo. Y, los niños son los que vienen aquí porque son ellos los que siempre persiguen cosas que no pueden obtener. Es extraño ver a alguien así entre los adultos.
Ahora lo entendía todo. Resignación, aceptación. Conocer cuál es tu lugar. Todo eso mata la búsqueda de metas que se antojan imposibles. No sabía cómo sentirme al encontrarme allí, con el espíritu de un niño y el cuerpo de un adulto. ¿Me quedaría ahí por siempre? ¿Volvería al desierto? Solo el tiempo lo dirá.
Para Concha.
Palabras clave: Minion, copo de nieve, panda.
Despierto tirado en la nieve, muerto de frío. Me quedo quieto, estupefacto, y cojo un poco. ¿Nieve? ¿Aquí?
Y no solo nieve, también árboles. Y tres niños jugando. Me incorporo un poco y me acerco a ellos. Me observan con desconfianza, y es normal, pues mi aspecto debe ser lamentable.
- Hola niños. ¿Qué hacéis? - Les sonrío.
Una niña, más confiada que los otros, responde.
- Un muñeco de nieve. ¿Verdad que se parece a un minion? Le hemos puesto unas gafas que Juan tenía de sobra.
Acto seguido el otro niño, imagino que Juan, le conmina a callarse.
- Chisst, no le digas nada, ¿y si es un hombre malo? ¿Qué quiere? - Me pregunta, desafiante.
- No seas así, Juan, no parece malo. -Responde el otro niño.
- Pero Lorenzo... Es extraño que venga así como así, sin conocernos. ¿Tú qué opinas María? - Inquiere Juan.
- Pues, que lo puede decidir Jiuma.
- Buena idea. - Aprueban.
- ¿Jiuma?
- Es el espíritu del bosque. Suele jugar con nosotros. Te llevaremos ante él para ver si de verdad eres o no un hombre malo.
- De acuerdo.
Vaya con los niños. Si fuesen todos así no habría nunca secuestros. Parecen policías. De todos modos, no sé nada de este sitio. ¿Han dicho espíritu del bosque? Espero que sea una broma y me lleven ante un adulto, para ver qué ocurre.
Los niños me llevan hacia el interior de lo que parece un bosque de abetos, y allí me encuentro a Jiuma.
- ¿¡Un oso panda!? Vámonos de aquí niños. Esto es peligroso.
- ¿Pero qué dices? Es Jiuma, y es muy simpático. ¿Verdad? - Dice María.
Entonces el oso se da la vuelta. Tiene una cara amistosa, como si estuviese sonriendo.
- Pues claro que sí. Solo con quienes se lo merecen.
Eso ha sido extraño. No solo porque pueda hablar, sino porque tiene voz de chica.
- ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has podido entrar? - Inquiere, asustado.
- Eso me gustaría a mí saber. ¿Dónde estoy?
El panda se relaja un poco, y me observa fijamente, analizándome.
- Está bien. No pareces un enemigo. Estás en la décima dimensión de los sueños. Para que lo entiendas, diré que has estado buscando algo, pero que no has podido alcanzarlo. No suele venir nadie aquí. Solo los niños.
- ¿Y cómo salgo de aquí? ¿Por qué solo vienen los niños?
- Verás, dudo que puedas salir de aquí, al menos yo no lo sé cómo se hace. Eso está en uno mismo. Y, los niños son los que vienen aquí porque son ellos los que siempre persiguen cosas que no pueden obtener. Es extraño ver a alguien así entre los adultos.
Ahora lo entendía todo. Resignación, aceptación. Conocer cuál es tu lugar. Todo eso mata la búsqueda de metas que se antojan imposibles. No sabía cómo sentirme al encontrarme allí, con el espíritu de un niño y el cuerpo de un adulto. ¿Me quedaría ahí por siempre? ¿Volvería al desierto? Solo el tiempo lo dirá.
Para Concha.
Palabras clave: Minion, copo de nieve, panda.
sábado, 28 de febrero de 2015
Imperios
Mensajes borrados
en agua de lluvia,
bebiendo arena
de tus silencios,
cuando el cañón
ya retumbó anoche.
Todos los puentes
quemados,
derribados,
solo la sombra
de la ilusión.
Un monstruo que
se alimenta,
ojos grises que
se apagan,
y el eco devuelve
mis respuestas.
Sueños polvorientos,
que abrazan,
que persiguen,
que se difuminan
al alba.
Nunca fuí más
que el sapo,
el príncipe destronado
de las palabras,
sentado en sillas
de espejismos.
Y aquí estoy,
sentado en el mar
de la esperanza,
deseando que vuelva
la botella que lancé.
Y cuando suba
la marea,
y la soledad
abrace mi cuerpo,
podré decir:
Basta un solo día
para destruir imperios.
en agua de lluvia,
bebiendo arena
de tus silencios,
cuando el cañón
ya retumbó anoche.
Todos los puentes
quemados,
derribados,
solo la sombra
de la ilusión.
Un monstruo que
se alimenta,
ojos grises que
se apagan,
y el eco devuelve
mis respuestas.
Sueños polvorientos,
que abrazan,
que persiguen,
que se difuminan
al alba.
Nunca fuí más
que el sapo,
el príncipe destronado
de las palabras,
sentado en sillas
de espejismos.
Y aquí estoy,
sentado en el mar
de la esperanza,
deseando que vuelva
la botella que lancé.
Y cuando suba
la marea,
y la soledad
abrace mi cuerpo,
podré decir:
Basta un solo día
para destruir imperios.
lunes, 14 de julio de 2014
I'm come back
Estuve corriendo sobre campos de minas, parapetado bajo trincheras y con el brazo manchado de rojas heridas de bala, enemigo de un solo ojo. Noches en vela queriendo vencer a mi rival más temido en aquellos días de ardiente escarcha, un opositor que quería desgarrar mis entrañas de una forma tan dulce que yo mismo quería probar aquello. Una estúpida sonrisa enfrente de mi rostro, en el lugar donde se difumina la muerte con la vida, como un cuadro de Da Vinci, hasta que ya no pude más, y cerré los ojos. Me venció el sueño y yo he vuelto. Ya no estamos en guerra, bendita tregua temporal.
Ubicación:
23170 La Guardia, Jaén, España
viernes, 24 de enero de 2014
Sueño para el invierno
En el
invierno iremos en un vagoncito rosa
con almohadones azules.
Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
en cada una de las blandas esquinas.
con almohadones azules.
Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
en cada una de las blandas esquinas.
Cerrarás
los ojos para no ver a través del cristal
hacer señas las sombras de la noche;
esas ariscas monstruosidades, populacho
de negros lobos y negros demonios.
Después sentirás tu mejilla rozada.
Un leve beso, como una loca araña,
te correrá por el cuello.
Y me dirás: «Busca», inclinando la cabeza;
y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar
ese animalito que viaja mucho.
hacer señas las sombras de la noche;
esas ariscas monstruosidades, populacho
de negros lobos y negros demonios.
Después sentirás tu mejilla rozada.
Un leve beso, como una loca araña,
te correrá por el cuello.
Y me dirás: «Busca», inclinando la cabeza;
y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar
ese animalito que viaja mucho.
Arthur Rimbaud
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Ubicación:
23170 La Guardia, Jaén, España
domingo, 12 de enero de 2014
El ángel bueno
Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
Rafael Alberti
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
Rafael Alberti
domingo, 5 de enero de 2014
Slowly
Vamos a quedarnos despiertos, mirándonos el uno al
otro. No se cerrarán los ojos, la marea negra del sueño no puede
alcanzarnos cuando estamos volando sobre las nubes. Nos tumbaremos
sobre una cama de agua y comeremos flan, chocolate o mermelada,
sintiendo la piel del otro dentro de las fauces del sabor. No importa
si somos parte de la degustación, el corazón se acelera como
sucesivos rayos en una hilera de cielo, y los mordiscos se suceden,
parsimoniosos, sobre temblores de éxtasis.
Se unirán dos meteoros de fuego en mitad del universo estrellado, y recorrerán terremotos de punta a punta, mientras las flores de los cerezos se abren kilómetros más abajo. Pasaron huracanes y se llevaron las malas hierbas, trayendo consigo un verano helado de nubes que tiñen las alturas, escondiendo al sol del ojo humano.
Pasaremos la mano sobre campos de flores en la arena de la playa, caminando junto a las conchas que nacen en los rompeolas, al tiempo que la noche cae sobre nuestras cabezas. Se mojarán nuestros pies junto a dos serpientes rojas que jugarán hasta que tengan que separar sus cabezas para ver el amanecer junto con el rocío que desprenderán las flores con los primeros rayos de sol.
Se unirán dos meteoros de fuego en mitad del universo estrellado, y recorrerán terremotos de punta a punta, mientras las flores de los cerezos se abren kilómetros más abajo. Pasaron huracanes y se llevaron las malas hierbas, trayendo consigo un verano helado de nubes que tiñen las alturas, escondiendo al sol del ojo humano.
Pasaremos la mano sobre campos de flores en la arena de la playa, caminando junto a las conchas que nacen en los rompeolas, al tiempo que la noche cae sobre nuestras cabezas. Se mojarán nuestros pies junto a dos serpientes rojas que jugarán hasta que tengan que separar sus cabezas para ver el amanecer junto con el rocío que desprenderán las flores con los primeros rayos de sol.
Ubicación:
23170 La Guardia, Jaén, España
jueves, 2 de enero de 2014
Devorar miedos
Se abren precipicios en medio del mar, y las olas engullen los puentes formados entre tus manos y las mías. ¿Qué puede más? Paises inestables que se fragmentan y se unen al mismo tiempo, confusos, igual que dos lobos que se lamen las heridas después de batallar. Sonrisas que se transforman en nubes que cubren el cielo de Oriente. Los sueños se vuelven pesadillas cuando el sueño vence a la apatía y la ansiedad. Todos tenemos un arma que no se ve, que cuando se lanza se clava igual que el viento, cubriendo el cuerpo y los ojos, y quizá no somos conscientes de lanzarla, pero aprisiona con la fuerza de los mitológicos dioses del Parnaso.
Una cerilla en mi mano para prender el fuego en medio de una lluvia torrencial, y aunque yo esté envuelto en llamas, nada a mi alrededor arde, y quizá sea obstinencia, quizá cabezonería, pero quiero terminar prendiendo el fuego. Aunque la lluvia haga tiritar, y el agua golpee con pesadez sobre la piel de mi cuerpo desnudo. No importa si las gotas no cesan de caer. Me gusta ese sitio. No quiero permanecer en ningún otro lado. Y si el barro me cubre las rodillas, seguiré de pie frente a sus ojos, da igual si no hay puentes y las olas son abismales. Puedo nadar. Y sé que ella se lanzará a por mí antes de que me ahogue.
Una cerilla en mi mano para prender el fuego en medio de una lluvia torrencial, y aunque yo esté envuelto en llamas, nada a mi alrededor arde, y quizá sea obstinencia, quizá cabezonería, pero quiero terminar prendiendo el fuego. Aunque la lluvia haga tiritar, y el agua golpee con pesadez sobre la piel de mi cuerpo desnudo. No importa si las gotas no cesan de caer. Me gusta ese sitio. No quiero permanecer en ningún otro lado. Y si el barro me cubre las rodillas, seguiré de pie frente a sus ojos, da igual si no hay puentes y las olas son abismales. Puedo nadar. Y sé que ella se lanzará a por mí antes de que me ahogue.
martes, 17 de diciembre de 2013
La balanza
La balanza del sueño se desplaza siempre al mismo lado tarde o temprano, igual que un objeto cualquiera termina cayendo al suelo atraído por la fuerza gravitatoria. Y en esa balanza siempre intento colocar algo de visiones que puedan ser recordadas. Acariciar hilos de tierra no está mal, pero a veces prefiero tocar suaves paños de seda que buscan ser calmados. Y dos túneles se acercan con trenes a ambos lados, es inevitable el choque. Pero no son magulladuras lo que encuentro en mi cuerpo, sino la flecha de alguien que se aleja alzando el vuelo.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Música
Voy a pintar en un papel, hasta que no haya hueco por donde escribir. Desordenado, aleatorio, así será el espacio dispuesto donde coloque mis huellas dactilares. No será un escalofrío el que recorra tu piel, sino mi mano, acariciándola cuidadosamente, como se tocan las teclas de un piano durante una lenta sonata. Y desconozco si Fa o Re, pero la exploración dará lugar a un concierto ardiente, donde los instrumentos cambian de tono dependiendo del momento. Y mis dientes devorarán todo el miedo que puedas tener cubriendo tu alrededor, igual que mis labios sellarán notas de voz pronunciando la M. Solo un paso más, y la barrera del sueño se hará añicos.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Sleep
Un pequeño agujero
donde escapa Tiempo,
rodeado de luces
y bolas negras que
se llenan de sorpresas.
Pájaros volando en
el cielo estrellado,
no dibujes tu cara
en las constelaciones,
pues me entristece
no poder ir allá.
Todos tenemos una
red de cazar insectos,
y cada vez que la uso
salen mariposas,
no puedo encerrarlas
y las libero al viento.
Y la sangre se derrama
sobre una cama vacía,
donde devoro trocitos
de sueños perdidos.
Donde duermo junto
a la sombra de ella,
que se zafa e inquieta
de mi flameante piel.
Y las conexiones
hacen saltar chispas,
nubes grises enteras
que atraviesan paredes.
http://youtu.be/nIKgu7EopQc
donde escapa Tiempo,
rodeado de luces
y bolas negras que
se llenan de sorpresas.
Pájaros volando en
el cielo estrellado,
no dibujes tu cara
en las constelaciones,
pues me entristece
no poder ir allá.
Todos tenemos una
red de cazar insectos,
y cada vez que la uso
salen mariposas,
no puedo encerrarlas
y las libero al viento.
Y la sangre se derrama
sobre una cama vacía,
donde devoro trocitos
de sueños perdidos.
Donde duermo junto
a la sombra de ella,
que se zafa e inquieta
de mi flameante piel.
Y las conexiones
hacen saltar chispas,
nubes grises enteras
que atraviesan paredes.
http://youtu.be/nIKgu7EopQc
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