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miércoles, 25 de marzo de 2015

Algún día

Un tambor golpea fuertemente en las cercanías. Su retumbar no me deja en paz, y cada vez que intento dormir aparecen sueños de guerra y peleas de bandas callejeras, que destrozan mis oídos.

Pero es el silencio que le precede lo que más miedo me da, cuando todo a tu alrededor no es más que una mueca que te saluda, en soledad. Perdí la cuenta de todo lo que os debo, ya me la volveréis a pasar, cuando os atreváis a entrar en el circo de las mariposas. Perdimos la capacidad de volar, y nos quedamos sobre los restos de una flor muerta, deseando que una ráfaga de aire entre y traiga algún retazo de vida, una madeja de ilusiones, quizá.

No os preocupéis, algún día será diferente. Algún día volverá a brillar la sonrisa sobre el bosque de la nostalgia.

https://www.youtube.com/watch?v=LqI78S14Wgg

domingo, 15 de marzo de 2015

En la bodega

Un barco se acerca. Lleva las bodegas cargadas de un virus antiguo y poderoso, pero desconozco el efecto que tendrá en mí. Ignoro sus efectos, y posiblemente sean letales, pero el contenido que va adentro lleva mi nombre.

El efecto puede ser devastador, y no sé siquiera por qué me arriesgo, pudiendo huir y dejar atrás a los fantasmas. Otra costa, manos seguras, y la certeza de que el mar me devolverá las sonrisas, y no incertidumbre. Ninguna tormenta, ningún naufragio, y la única sombra, la de las palmeras sobre mi cabeza. No sé por qué me empeño en hacer flores con la arena, en abrir cajas que no deben revelarse. Quiero hacer de este erial un lugar lleno de mariposas, y llenar la tierra muerta con ilusiones que puedan brotar.

Pero yo no puedo hacerlo solo, no puedo. Así que cuidado con lo que viene en ese barco, porque si es la bruma de otro tiempo pasado, donde ya no tiene cabida el presente, entonces, puedes ahogarme ya en esas aguas putrefactas que cubren la orilla de la psique.

Si no es así, entonces, podré decir, que valió la pena. Podré decir, que has salvado el día.

https://www.youtube.com/watch?v=ZoK63Bk7pgw

sábado, 7 de marzo de 2015

La mariposa

La mariposa que
venció al verano
nunca regresó.

Alzó sus alas,
y se despidió
de mis manos.

Y me tumbo aquí,
abrazado fuerte
contra el miedo.

Y me tumbo aquí,
mirando pasar
pétalos de amor.

Todo cambia menos
mi cabeza mirando
el lugar por donde
se marchó volando.

Y sostengo entre
mis temblorosas manos
las flores que hay en mí.

Se deshacen, qué le vamos
a hacer,
las consumió el fuego
del azar.

Negro es el color y la actitud,
complicidad contigo,
complicidad sin mí.

¿Donde me fuí?,
¿donde estarás?,
palabras que no sé
ya contestar.

No pude volar contigo,
ya lo ves, no pude
alcanzar el sol.

No pude volar contigo,
ya lo ves, no pude
escapar de mí.


Para Tere.

Palabras clave en poesía: Complicidad, miedo, mariposa.

lunes, 2 de marzo de 2015

En Versión Original

Me quedo mirando el cielo desde el porche, mientras el último cigarrillo de la tarde me consume. Todo pasa igual que una película muda en blanco y negro. No hay sonido, no hay gritos, ni ruido. Solo los gestos torpes de quien pretende manejar universos que no le corresponden. Un vulgar intruso en el territorio de sombras ya desvanecidas por el miedo y el espacio. No se escuchan los golpes, ni los gemidos, solo un sordo rumor que el viento se lleva. De fondo, la voz de Joan Baez no cesa de repetir una y otra vez una frase, igual que si un disco rallado se hubiese apropiado de mi cabeza: "And there you stayed, temporarily lost at sea".

Miles de mariposas frente a mi puerta, exigiendo paz, pidiendo flores, ¿qué puedo daros yo, si soy la marioneta de esta nueva era? ¿Qué castigo podéis exigirme si aplasté la vida entre las palmas de mis manos? Fuera, fuera de aquí. Los palos venenosos de mis pulmones romperán vuestras alas. Fuera, fuera de aquí. Los monstruos no mostramos nuestro verdadero rostro.

https://www.youtube.com/watch?v=1ST9TZBb9v8

Para María

Palabras clave: Folk, años 60, cine clásico.

lunes, 14 de julio de 2014

City of echoes

Voces que se entrecruzan y vuelven a sonar, una y otra vez, rebotan, vuelan, saltan, sin querer apagarse. Son mariposas eternas en medio del silencio. Nada. Eran dos luchadores con espadas de papel que podían darse realmente fuerte, y herir al otro. Y el mismo papel usado servía para cubrir la herida. No llega la sangre al río. Ni siquiera sale sangre. Balas de aire. Bombas de insomnio.

Edificios pintados con cera y asfalto de flores, con vehículos transparentes como fantasmas, atravesando todo a su paso. Su luz llenaba por completo la de las farolas, y en medio de la ausencia de ruido, era un estruendoso huracán. Lo removía todo con sus momentos mudos. El largo pelo le tapaba el rostro, igual que si fuese una capucha y un pasamontañas a la vez. Se sentaba allí, en el bar Las Dudas, y bebía sin parar hasta que yo iba a por ella y la devolvía de nuevo a su casa. Una vez allí se calmaba, mientras que los vándalos de la Estabilidad destrozaban el bar. Hasta que volvieran a arreglarlo. Hasta entonces puedo hacer que no sienta la necesidad de pasar por allí.


Seguimos danzando, con ganas, sonido disperso, pétalos flotando. Es la misma danza, mismo son, y las notas atraviesan las corazas más duras. Sabemos que es complicado realizar el baile, pero las ganas pueden con todos los monstruos de la noche, y los escudos que cubren el escenario nos salvan de cuchillas exteriores. El poder de dos se vuelve el de uno solo. Y las olas de nuestras aguas inundarán esta pequeña ciudad llena de ecos.



https://www.youtube.com/watch?v=zukO1h11hrM

miércoles, 22 de enero de 2014

Danzar

He visto cosas que hacen vibrar los cristales inertes de un bar de mala muerte, como praderas envueltas en llamas en el país del agua. Y es que llevar cuchillos en el traje de baile puede ser una mala idea, pero habrá que defenderse por lo que pueda venir. Si te sujeto bien fuerte no pongas el arma en mi garganta por un paso cambiado, la música se transforma, y el compás se vuelve lento o acelerado conforme avanza la noche. Son las notas que fluyen de los instrumentos las que marcan el ritmo, y las melodías siguen siendo hermosas.

Coge entre tus manos ese objeto cortante y conviértelo en un montón de mariposas que revoloteen a nuestro alrededor en esta fría noche de invierno. No estamos en ninguna trinchera que no sea la de tus ojos observando los míos. Continuar la danza no debería ser más difícil que observar la luna llena frente a nuestros ojos. La música seguirá sonando.

https://www.youtube.com/watch?v=Gx-OTFOq0-Y

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sleep

Un pequeño agujero
donde escapa Tiempo,
rodeado de luces
y bolas negras que 
se llenan de sorpresas.

Pájaros volando en
el cielo estrellado,
no dibujes tu cara
en las constelaciones,
pues me entristece
no poder ir allá. 

Todos tenemos una
red de cazar insectos,
y cada vez que la uso
salen mariposas,
no puedo encerrarlas
y las libero al viento.

 Y la sangre se derrama
sobre una cama vacía,
donde devoro trocitos
de sueños perdidos.

Donde duermo junto
a la sombra de ella,
que se zafa e inquieta
de mi flameante piel.

Y las conexiones 
hacen saltar chispas,
nubes grises enteras 
que atraviesan paredes. 

http://youtu.be/nIKgu7EopQc

domingo, 8 de diciembre de 2013

Entrar

Coloco una mano llena de tinta negra sobre un papel en blanco, y se muestran las líneas de la mano, formando una M imprecisa rodeada de trazos más desdibujados.

Y tal vez nosotros solo seamos sombras de todo, ¿no han tenido alguna vez coincidencias extrañas con algún tema? A mí últimamente me sucede mucho, y veo zepelines volar sobre mi cabeza. Sé que difícilmente subiré a uno, pero lo ves ahí, solo para ti. Y unos labios ajenos limpian la sal que se acumula en los míos. Y, cuando me quiero dar cuenta me encuentro con que estoy bailando con ella al son del Luz de Luna, y las mariposas vuelan alrededor de una sala llena de libros y tragaluces. No sabes en qué lado estás, y tocas la piel compañera, acaricias el rostro, preparado para que se deshaga en miles de partículas de cenizas, o que sean mariposas formando la silueta humana de tus fantasías.

Es al notar que no desaparece cuando parece todo aún más irreal, como sacado de una historia de ensueño, en la que no hay principio ni final, y las cosas que aparecen son como habías deseado siempre que serían, con variaciones, con matices, sí, pero se forma delante de tus ojos. Y los muros que hay alrededor estallan en mil pedazos, lanzando ladrillos y polvo al viento, pero ninguno te alcanza: Has conseguido entrar.

http://youtu.be/OqKHJ9dZnvY

viernes, 8 de noviembre de 2013

Desnudo

He perdido el juego,
soy una polilla
atrapada dentro de
su enorme telaraña.

Porque las mariposas
también tejen hilos,
también devoran a sus
despistadas presas.

Pero no perderé
la vida en este día:
Me será devuelta
con una caricia.

Una mano, una sola,
que recorra suave
mi triste silueta.

¿Por qué me desnudas
solo con la mirada?
Haz jirones mis
madejas de lana,
rompe de un golpe
campos de lino.

El reloj sin cuerda
colgado de la pared,
silencioso asesino
de lo perecedero,
aparta tus cuchillas
de mi garganta.

Déjame dormir
junto a sus sueños,
respirando su aire,
devorando sus latidos.

No necesito tus alas,
tengo sus luces
coloridas de fuego.

Una línea extensa
que de punta a punta
toca nuestros labios.

jueves, 17 de octubre de 2013

Lejos, más lejos.

Me encontraba mirándola fijamente, desde mi asiento. Ella levantó la cabeza, y dejó de leer el libro que tenía entre sus manos.

- ¿Qué haces?- Inquirió.
- Desplegar mis encantos. Todavía estoy en la primera fase.- Respondí.

Suspiró ruidosamente, y volvió a enfrascarse en la lectura. Fue entonces cuando sentí el tremendo golpe.

- ¡Eh! ¡Eh! Benjamin, despierta. ¿Estás bien?

Desperté. La vi a ella y recordé. El barco se había destrozado, y no sabía cómo. El mar nos arrastró a ambos a la orilla. Me incorporó un poco. Tenía la vista borrosa y no alcanzaba a ver mucho más allá de su rostro. Tosí. Al parar me sentía un poco mejor. Ya podía ver a mi alrededor. Aún estaba sobre la arena. El agua del mar lamía mis pies. Las botas estaban totalmente empapadas, y no digamos el resto de mi cuerpo. Mis gafas debí haberlas perdido en el barco, o puede que durante el naufragio.

Me levanté con ayuda de Helena. El mar estaba en calma, al menos hasta donde alcanzaba el horizonte. El sol se mostraba muy presente, acariciando con sus rayos la superficie de agua salada.

- ¿Qué ha pasado?
- ¿No lo recuerdas?- Bufó.
- No...
- Siempre estás igual. Se te olvida todo.
- No es momento para reprocharmelo, ¿no crees? Cuéntame. ¿Qué pasó?
- Un maelstrom. Absorbió el barco y lo escupió totalmente destrozado. Con nosotros dentro. Y, no sé como, pero llegamos hasta aquí. Tú te quedaste encallado más abajo y tuve que tirar de ti para que no te ahogases.
- ¿Viste a alguien más?
- No. Fue algo horrible. Quedaron solo astillas del barco. ¿Sabes lo que es eso? Tienes suerte de estar vivo. Tenemos suerte.
- Podríamos entrar en la selva, a ver si encontramos a alguien. O al menos algún sitio en el que quedarnos.
- De acuerdo. Pero no te separes mucho de mí.
- Vaya, no sabía que la fase dos hubiera tenido éxito.
- ¿La fase dos?
- La de mis encantos.
- Ni en esta situación dejas las bromas de lado.- Suspiró.

Entramos en la selva, que estaba a pocos pasos del mar. Todo estaba lleno de árboles, con una separación considerable entre ellos. sus hojas eran largas y un poco gruesas. El sol campaba a sus anchas allá adentro. Ya no se notaba tanto el olor a humedad del mar, y el viento no era tan fuerte, pues chocaba contra aquellas barreras naturales. Habían diversos arbustos y matorrales, cuyo color verde oscuro contrastaba con el verde claro y amarillento de la hierba que crecía a ras del suelo. Se veían insectos volando, como libélulas y mantis religiosas. En los árboles más interiores, se podían ver lianas colgando de ellos, y la apariencia cambiaba, pues tenían hojas más pequeñas, delgadas, y de un color más oscuro que las iniciales. Se escuchaba el canto de pájaros típicos del lugar, como los loros.

Nos detuvimos en un claro. Allí no había nada, salvo la hierba, que lo cubría todo. Fue entonces que apareció un viejo.

- Ey, Benjamin.- Me dijo.- ¿No es más bonito esto con flores?

Desapareció y todo se cubrió de flores. Rosas, amapolas, margaritas, tulipanes, camelias, orquídeas, lirios, iris, claveles, jazmines... Toda una explosión de colores y olores que aparecían de la nada. Por otra parte, pude distinguir varias mariposas de distintas especies; como la mariposa monarca, la tigre, la cebra; o simplemente mariposas comunes de diversos colores, destacando las azules, con un color más intenso que el resto. Todo aquello era un regalo para mí, pero estaba desconcertado, pues aquello había salido de la nada.

- ¿Tú también has visto al viejo?- Inquirí.
- ¿Qué viejo?
- El que había antes de que las flores apareciesen.
- ¿Te burlas de mí? Las flores llevan ahí desde que llegamos.
- ¿En serio?
- ¿Qué interés tengo yo en mentirte? Estoy diciendo la verdad. Seguro que sigues mal por el viaje. Un shock o algo. Vamos, ven.- Dijo, mientras me cogía de la mano.

Me metió entre las flores, y, mientras caminábamos, las mariposas volaban a nuestro alrededor. Y, de repente, los árboles de alrededor se notaban más cercanos entre ellos, y actuaban de parapeto contra el sol, pero el problema era que cada vez había menos luz allí.

Entonces, Helena se detuvo y, agarrándome de las manos, se tiró sobre las flores. Perdí el equilibrio y caí sobre ella. Nos quedamos mirándonos. Dos cuerpos mojados, que ardían cuanto más tiempo pasaban juntos. Íbamos a juntar nuestros labios cuando, de repente, todo se congeló. Todo excepto yo. Me levanté precipitadamente, confuso. Entonces vi al viejo.

- ¿Qué has hecho?- Pregunté.
- ¿Yo? Nada.
- ¿Por qué se ha parado todo?
- A lo mejor no quieres vivir solo de fantasías.
- ¿Qué quieres decir?
- Que estás cambiando tu interior.
- No lo entiendo. Para empezar... ¿Dónde estamos? ¿Quién eres?
- ¿No lo sabes? Estamos en uno de los mundos de tu mente. Y yo soy el constructor de mundos.
- ¿Quieres decir que todo esto no existe?
- Claro que existe. Todo lo que se crea tiene lugar en la realidad. Lo que ocurre es que solo se dará en la tuya.
- ¿Y por qué se ha detenido todo? Todavía no lo has explicado.
- Has venido aquí con frecuencia. Yo solo sigo tus órdenes. Tal vez sea que te has cansado de vivir en una realidad creada por ti. Y que quieras hacer una con tus propias manos, allá afuera.