Durante siglos no volverán los vientos a barrer
de nuevo en libertad, porque aquí se levantará mi árbol
para imprimir dibujos de hojas en los vacíos cielos
y corroer la luz del sol. Aquí donde se arrastran las hierbas
avanzarán grandes raíces y la vida correrá lenta y profunda;
quizás niños extraños, con los ojos de mis hijos
lo amarán, escuchando en tanto muere el día
para oír sus ramas que los arrullan hasta dormir.
Margaret Anderson.