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martes, 17 de noviembre de 2015

Eunoia

Aquí, las profundidades del mar se quedan cortas, aunque falte el aire y apenas se distinga forma de vida alguna. Cada paso me lleva por derroteros equivocados; mientras que cada acierto es flor de un día.

No necesito nieve bajo mis pies; ya paso frío entre las llamas, allí donde arde toda esperanza. Ya arraiga la eunoia en prados que jamás pisaré, allí donde mis manos marchitan lo que sobrevive. Yo mismo he cortado las cuerdas que sujetaban mis puentes.

Quizá pervive un refugio, entre un árbol hueco, tapado con libros, triste ironía. Te lo cambio todo, mis momentos de gloria por un minuto con una sonrisa sincera. Un segundo que aleje las palabras que se arrastran, por un frente sin espejismos.

¿De qué me sirve construir si no puedo ser? Quiero tocar horizontes, sentir las estrellas en mi piel; quizá por eso sólo se cierne una noche sin luz. Los lugares a los que quise ir se marcharon, permanecen estelas en la memoria.

Ya lo ves, no supe controlar nada, ni fuera ni dentro; es un caos impaciente, devorador, igual que mi cabeza.

¿Qué camino recorrer si no hay ninguno?


https://youtu.be/oMEGJ-Jk58Q


sábado, 13 de junio de 2015

Mil golpes, una salida

Los cristales verdes
se deshacen entre
ríos de púrpura.

Las gotas malditas
saltan una vez,
antes de pegarse
contra el suelo.

Lágrima solitaria
que surca brillante
la palidez mortal.

Un gesto, una mirada,
castillos derrumbándose
sobre el salón.

Los niños miran,
otro juego más,
el miedo los busca
en el escondite.

Silencio que atruena,
ecos reverberan
en las heridas
de la mente.

Un golpe, luego otro,
donde la ceguera
cubrió con su ira
al perdedor.

Gritos enmudecidos,
vano escudo de
dedos agarrotados.

Nunca la espada y
la pared habían estado
tan unidas.

Sirenas iluminan
las calles del horror,
los murmullos trajeron
agentes del caos.

La vida se escapa
en un suspiro,
corre, corre
hacia delante.

Corre, corre,
pues no hay nada
que compense
las magulladuras.

Corre, corre,
pues en la caverna
de las tinieblas
estarás siempre a oscuras.

lunes, 13 de abril de 2015

Sal

De nada sirvió darle la mano al silencio que tú misma me diste. Resignado, las estrechamos, como dos educados enemigos que no tienen más remedio que convivir juntos. Asentí con la cabeza, y, con un saludo, me marché. Él se vino conmigo, claro, ¿con quién iba a marcharse entonces?

Y, justo cuando ya nos llevamos bien, hasta el punto de olvidar las viejas rencillas, apareces tú de la mano del caos, y me apartas de mi compañero. Quizá entendí alguna de las palabras que dijiste, no lo sé. Fue extraño. ¿Qué sentido tiene aparecer ahora?

Ya enterraste en una fosa a medio hacer todas las palabras que pude formar para alejar al silencio, y tú te encargaste de dar la orden que abrió fuego. Entonces, ¿qué haces aquí ahora? Llevas en tu mejilla la sangre de los vencidos, donde el carmín se vuelve pálido, y tu sonrisa recrea monstruos ya desaparecidos.

Lárgate, márchate. No está bien dispararme en la pierna para luego salir corriendo y pedir que te siga. No le veo la lógica.

La sal no es lo mejor para las heridas, deberías saberlo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

El hombre extraño

La fuente de las almas ya no funciona, alguien la ha cortado. Entre las tuberías del infierno debe haber una avería, y todas salen por el mismo lado, sin poder acudir a su cita con la eternidad del dolor. Pero, ¿quién ha podido hacer eso? Veamos...

Hay un hombre riéndose al fondo, con un parche en el ojo, y un semblante que da miedo. Si le preguntas te dirá que no sabe nada, que solo es uno más entre miles, cuando en realidad guarda en su bolsillo algo que es más fuerte que nuestro poder sobre el inframundo.

Nadie puede detenerlo, a pesar de las múltiples órdenes de captura que hay contra él, tanto por parte del cielo, como del infierno. Es una persona peligrosa, y un gran enemigo. Camina y trabaja solo, y quiere subvertir el mundo irracional que hemos creado para los humanos.

Unos dicen que es un monstruo, otros que es un fantasma anterior a todo cuanto existe. Pero solo yo sé qué es. Simplemente es un humano, que, cuando alguien quiere atraparlo, saca una libreta de su bolsillo, y comienza a escribir. Entonces suceden muchas cosas. Aquí, en el inframundo, nosotros carecemos de imaginación, porque nos está prohibida desde nuestro nacimiento, por orden de los entes que dominan nuestras vidas. Aunque no para él. 
Así pues, empiezan a salir objetos de la nada, animales, personas hermosas, o, simplemente una profunda niebla que te impide perseguirlo. Puede obtener cualquier cosa de ahí, y eso nos molesta, y mucho. Porque nosotros también queremos y no podemos.

Nos hace dudar de la supremacía de las matemáticas y de la armonía de lo existente. No hay tal cosa. El que no podamos cogerle nos muestra de una forma irritante que el caos impera junto con el orden, inseparables. Y empiezo a creer que realmente va a transformar todo, porque, ¿quién no quiere hacer aparecer lo que sueña?

Solo hay un problema, que es el que me contó antes de irse, y es que, los muros de la realidad hacen que aquello que nos muestra ante nuestros ojos, solo es posible leyendo la hoja de la libreta que deja caer, del mismo modo en que esta voz no resonaría en tu cabeza si no estuvieras leyendo esto.

Aquel hombre, sin nosotros, no sería nada. Nosotros, con aquel hombre, lo somos todo.

Para María.

Palabras clave: Imaginación, irracional, matemáticas.

viernes, 13 de marzo de 2015

El desahucio

Escucho las risas afuera, rumores sordos de la calle. No sé qué hacer. El Parkinson domina mis manos, y no me gusta el sabor de la atmósfera.
Un vaso de agua en la mesa, con la pastilla lista. "No sabe mal, un regusto a almendras, y listos". Eso fue lo que dijo, y se marchó. Que se joda. No pienso tomarme eso, antes se lo doy a los peces.

Me sostengo como puedo con la garrota y me tomo las medicinas. No hacen mucho, pero da igual. Me aclaran la mente. Excepto cuando veo a Naranjito por la tele. O a cualquier otro. La bilis me sube por la garganta y me dan ganas de darles a ellos el cianuro. Que se jodan. No me voy a ir. Antes muerto. ¿Adónde voy a ir? Apenas puedo andar, y no puedo hacer nada con las manos. Y, aunque pudiera, no tengo fuerzas ya. Soy un inútil, pero se supone que me he ganado esto. El estar aquí sin hacer nada, sentado, leyendo a Schopenhauer aunque se me canse la vista, y cada vez la tenga peor. No pienso dejar que me echen. Esta es mi casa. Se les llena la boca diciendo mentiras, y mientras tengan ahítos sus bolsillos, les da igual lo demás.

Las lágrimas me arrasan la cara. No sé qué puedo hacer. La carta en la mesa. En dos horas la policía estará en la casa. Que me perdonen por esto. Cojo la cápsula de ácido y me la meto en la boca. Bebo agua. Me siento en la silla. Abro el libro, y leo: "Nuestro mundo civilizado no es más que una mascarada donde se encuentran caballeros, curas, soldados, doctores, abogados, sacerdotes, filósofos, pero no son lo que representan, sino solo la máscara, bajo la cual, por regla general, se esconden especuladores de dinero".

Espasmos, sacudidas, temblores, y, al fin, la calma. El libro cae al suelo. La televisión puesta. Una hora para la irrupción del caos.

Que se jodan.

Para Juanra.


Palabras clave: Ácido cianhídrico, Schopenhauer, Naranjito.

domingo, 8 de marzo de 2015

Siempre

Volví a los
vertederos grises,
me enterré
bajo la basura.

Me salté la
hora del descanso
para poder 
seguir soñando.

Esos trastos que
ves por ahí
son mis soldados.

Esas cosas que 
nadie quiere 
son mis manos 
y mis pensamientos.

Pero aún sigue
la esperanza
creyendo poder
reparar el caos.

Hay más humanidad
en los vidrios rotos
que en los corazones
de la gente.

Hay más calor
en las viejas cenizas
que en las sonrisas
de la falsedad.

Pero no importa,
siempre hay algo
que nos anima a 
querer romper ventanas.

Siempre hay algo,
por efímero que sea,
que alegra el día,
que ilumina la noche.

Para Malena.


Palabras clave en poesía: Humanidad, esperanza y alegría.

lunes, 23 de febrero de 2015

Adicción

Soy un adicto, lo sé. Me encanta el caos de las palabras. Lo necesito. No es fácil entenderlo, eso también lo sé. Te sientas ahí, y escribes. Lo que no sabes es el efecto que tiene sobre otras personas. Habrá quien pase, claro. Y quien solo le eche un vistazo. Pero hay quien se pone a leer y a releer lo que pones, y a pensar qué puede significar. Aunque sea una canción. Porque, y en eso estarán todos ustedes de acuerdo, las canciones, y las palabras significan distintas cosas según lo vea uno. A veces confunde. Ni siquiera se ve el sentimiento, o el significado base. Y, para mí, la persona que logre hacer que nos enganchemos a eso, habrá logrado algo muy importante. Tu atención. Y no la atención del gracioso, no, una atención contínua, donde los mundos se difuminan y te absorben y te hacen formar parte de este caos. En orden, por favor.

viernes, 13 de diciembre de 2013


Los números se volvieron caóticos, en un espacio de embriaguez, donde las gráficas mostraban líneas que salían disparadas. La que mostraba el hastío alcanzaba cotas cada vez mayores, y, sin embargo, al caer la noche descendía velozmente, como si nada hubiese ocurrido. Tal vez sea eso lo que haya descolocado a los números, que se dan golpes en la pared intentando saber qué ha ocurrido.
Y es posible que no haya explicación, pero, sin embargo, sucede. Y habría que mirar cómo la gráfica de la alegría y del nivel de endorfinas se sale del nivel superior y continúa por el exterior del proyecto. No obstante, aún pueden alterarse los resultados, y no precisamente para que se use la situación inversa.

lunes, 2 de diciembre de 2013

El pasajero

Era un pasajero extraño
en un tren ocasional,
no volverá, dijiste,
se perderá al alba.

Se lo llevarán a casa
los primeros rayos,
y solo sabré de él
su verdadero nombre.

Y al final construyó
sobre ti castillos,
fortalezas de tinta
con sus manos.

En la gran biblioteca
se quedó dormido,
escribiendo una carta
con tu propio sello.

No sabes lo que es unir
el caos entre tus manos,
pero las señales
te serán de ayuda.

Y tus párpados caerán
pesadamente como losas,
y tu cabeza estará 
junto a la suya.

Y las líneas de tu cuerpo
confundirán las suyas,
como un bello cuadro
dibujado por Da Vinci. 




 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Death

La muerte no es un esqueleto con túnica y capucha de color negro, portando una guadaña. Es la sorpresa y la certidumbre. La sonrisa extraña de una persona llena de vida a la que se le cortan los hilos que le sujetaban al resto de títeres. Es un día que se antoja normal y de repente se trastoca, como 'clic' en un interruptor. Un caos en las oficinas de la rutina. Una flor que se marchita en las salas de la sonrisa.

Aumentan los caudales de agua salada en los ríos, se desbordan, como un ejército de personas desconocidas entre sí que van a saludarse, y se dirigen al mismo lugar. Cenizas y sombras. Te arrancan de tu alrededor ramas del árbol al que estás acostumbrado ver, y el paisaje se trastoca. Es algo natural: Sabes que pasa. Que debe pasar. Pero, aún así, nunca piensas que te vaya a tocar a ti. Que la muerte es un mensajero que pulula por tu alrededor, y que tú no recibes sus cartas.

domingo, 27 de octubre de 2013

Loneliness

Estoy en una habitación vacía. No hay muebles, ni adornos, ni lámparas, nada. Solo llega la luz natural a través de las ventanas y el tragaluz del techo. Todo está pintado de un color azul apagado, y mis pies tocan unas baldosas de mármol. Empiezo a hablar. Cuento lo que pasa durante el día. Cosas aprendidas. No hay nadie. Las palabras rebotan en la pared y vuelven a mi cabeza junto al eco. Un triste monólogo que, muy posiblemente, en otro tiempo y otro lugar, me hubiera dado igual. Pero hoy no. Las horas se han cambiado para dejar paso al invierno, ¿qué más da una hora más o una hora menos? Si le hablo al viento y ni siquiera me escucha. Si no estás, y las ciudades comienzan a arder, los puentes a resquebrajarse, y los barcos a hundirse. Eres caos cuando te marchas. Eres caos cuando llegas. Pero cuando te quedas, el caos deja de ser el trueno que rompe, y se vuelve la enfermedad que cura.