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Mostrando entradas con la etiqueta Ángel. Mostrar todas las entradas
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domingo, 12 de enero de 2014

El ángel bueno

Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
 

Rafael Alberti

domingo, 24 de noviembre de 2013

Sincronizar

Vamos a desenfundar las armas, mirarnos a los ojos, y, cuando suenen las campanadas, disparar el uno al otro. No vamos a sangrar, dentro de nuestra piel no va a estar alojada ninguna bala. Se instalará una parte de nosotros. Un río del color de tus ojos inundará el interior de mi cuerpo, como una onda que se expande. Tú vivirás los pasos que he recorrido, las emociones, las batallas libradas. Será igual que una explosión que te sacude por dentro. Perderás el aliento, y empezarás a notar que, después de todo, no hay tanta diferencia entre la cabeza de un loco y la mente de un ángel caído. Se derramarán lágrimas por tus mejillas al tiempo que sueltas carcajadas. Tal vez te cause confusión, pero sabes que las líneas están marcadas. Y entonces, y solo entonces, podrás volar al cerrar los ojos.

 "El tiempo nos ha vaciado de fulgor. Pero la oscuridad sigue poblada de luciérnagas".- Gioconda Belli 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Words

Un ejército de osos de lana que se mueven sobre un delicado cuerpo de ensueño. Una mano distante que quiere sentir el tacto de la piel en la que habitan dichos animales, y la sonrisa aterradora de un técnico que maneja la electricidad a su antojo, y que, sin embargo, no consigue dominar la tarea del día. ¿Dónde van las palabras que no se dicen? ¿Las devora un atrapasueños invisible que nos acompaña en el hombro, a modo de ángel? ¿Se pierden en la larga carretera del Olvido?

Las sombras del día se vuelven alegres, frente a la melancolía que suscita el caluroso Sol, es una catarsis extraña, donde se rompe con la concepción establecida de que todo lo que tiene que ver con lo luminoso es alegre, y que lo oscuro es triste o trágico. Recuerdos que se entrelazan como un juego de muñecas rusas, donde una palabra suya me conecta con el pasado al tiempo que se forma un boceto del presente. Y los horizontes se amplían, y la desnudez se acentúa, como cuando lees un libro y observas todas las acciones del personaje. Y así, día tras día, la ropa del interior se rompe en jirones. No me dejes sin palabras, solo sin habla.

lunes, 7 de octubre de 2013

Ni cara, ni cruz

 Me gusta pensar que la vida actúa como una justicia abstracta, que reparte de manera indistinta el dolor y la felicidad. Que intenta de alguna manera equilibrar la balanza que rige nuestras acciones. De alguna manera he encontrado el equilibrio, a lo largo de los años, montado en montañas rusas, escalando montañas nevadas y lanzándome con los esquíes hasta abajo. Pero normalmente no había una disputa, era como un bipartidismo, una alternancia de poderes entre las facciones de la alegría y el dolor, junto con otras emociones más potentes, que duraban menos.

Y lanzo la moneda al aire, una moneda en la que solo caben las caras de un diablo y un ángel, nada de cara o cruz, pues aunque no se pierde la aleatoriedad, sí que cambia el factor suerte. Entonces miras el resultado y sale tu cara. Seguro que sabes lo que ha salido, pero de todas formas, solo puedo decir que la línea comienza a ascender más rápido de lo esperado, y que esto, el único inconveniente que tiene es que, cuanto más alto suba, más fuerte será la caída. A menos que estés allí para recogerme.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Conduzco en una carretera sin vehículos, sin normas, sin obstáculos. A veces el coche da bandazos, acelera bruscamente, o, por el contrario, da una fuerte frenada. No sé hacia donde conduce este coche, los faros solo iluminan una ciénaga pantanosa, en la que las luces confunden al viajero. Igual que el náufrago perdido en el mar, mi cuerpo desconoce su reacción.

De entre todas las engañosas señales, aparece una que se muestra fiable, y no es otra cosa que un ángel. No es que existan realmente, pero la mente es tan caprichosa que sabe reproducirlos, aunque en mi caso no se parece demasiado al modelo estándar. Perdió sus alas en pleno vuelo, y, en lugar del halo, sobre su cabeza descansa una corona de plumas del pasado invierno.

Es cierto que puede volar, pues su subconsciente le permite atravesar las barreras de la realidad, e instalarse en un mundo de fantasía, donde nadie, excepto quien lo comparta, puede acceder a él.

Y, lo cierto es que, aunque siga al ángel, y evite de momento el camino cenagoso, desconozco si voy en dirección prohibida, o si, por el contrario, me dirijo a un destino tan hermoso como misterioso, donde el ángel se vuelve de carne y hueso, y la única luz que aparece al fondo de mi vista, es la que irradian sus cristalinos ojos.

martes, 24 de septiembre de 2013

Me muevo a ambos lados de la línea que trazaste en el suelo. "No cruces aquí, permanece allí, solo en el medio". Palabras que se llevó el viento. Hace frío aquí, en este rincón de mis sueños. Deja que tus plumas cubran mi cuerpo desnudo, dejaremos  que nuestro alrededor se convierta en la Tierra del Fuego.

El juego del ahorcado siempre da tu nombre, y nunca caigo en el patíbulo. La multitud enfurecida se marcha y me quitas la soga del cuello, sonriendo, ángel blanco de la impureza, para luego curarme las marcas. Posando tus labios sobre mi amoratado cuello, los nervios fluyen con rapidez; mis sentidos se nublan, aletargados, y el cuerpo entra en un estado de semi-inconsciencia, como si una gran dosis de afrodisíacos hubiesen invadido la sangre, atontando a los glóbulos rojos.

Las cascadas de agua que cubren tu cuerpo susurran una melodía conocida, mientras cortinas de humo impiden que pueda verte con claridad. No sé si has llegado para quedarte, o si, por el contrario, te marcharás con la aurora. No sé si necesitaré un par de hojas o más de un libro, pero sí sé que, de alguna manera, perteneces a mis páginas.

http://youtu.be/_4v0aN5-ICw