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lunes, 25 de noviembre de 2013

Mister sonrisas

Hay gente a la que le gustaría tener una vida diferente, el cuerpo de una persona distinta, tal vez. A mí a veces me gustaría ser un muñeco. Trasladarme en un aura azul a varios kilómetros de aquí y meterme en un oso. Habitaría en una cama, y sentiría el aliento de alguien posarse sobre mí. Quizá también algunos abrazos. La voluntad estática del cuerpo impediría que me moviese, y, aún así, habría un intercambio de la materia más básica. Electrones saltando de un sitio al otro. Entonces volvería a cambiar de lugar, y sería el electrón. Recorrería su cuerpo detalle a detalle, como un doctor que busca el origen a una enfermedad extraña.

Y, sin embargo, la electricidad que se forma al entrar en contacto mi verdadero cuerpo con el suyo, es algo que no podría dejar al azar de los recipientes menores de la materia. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Words

Un ejército de osos de lana que se mueven sobre un delicado cuerpo de ensueño. Una mano distante que quiere sentir el tacto de la piel en la que habitan dichos animales, y la sonrisa aterradora de un técnico que maneja la electricidad a su antojo, y que, sin embargo, no consigue dominar la tarea del día. ¿Dónde van las palabras que no se dicen? ¿Las devora un atrapasueños invisible que nos acompaña en el hombro, a modo de ángel? ¿Se pierden en la larga carretera del Olvido?

Las sombras del día se vuelven alegres, frente a la melancolía que suscita el caluroso Sol, es una catarsis extraña, donde se rompe con la concepción establecida de que todo lo que tiene que ver con lo luminoso es alegre, y que lo oscuro es triste o trágico. Recuerdos que se entrelazan como un juego de muñecas rusas, donde una palabra suya me conecta con el pasado al tiempo que se forma un boceto del presente. Y los horizontes se amplían, y la desnudez se acentúa, como cuando lees un libro y observas todas las acciones del personaje. Y así, día tras día, la ropa del interior se rompe en jirones. No me dejes sin palabras, solo sin habla.

jueves, 24 de octubre de 2013

Electricity

Soy una bombilla instalada en una gran lámpara. La corriente fluye, pero me fundí hace tiempo. No alumbro la vereda que se encuentra en mi radio de influencia. La gente evita pasar por mi camino cuando cae la noche. Es entonces que viene ella, y, una vez al día, alarga la mano hacia donde me encuentro. Me toca, me acaricia, y noto cómo empiezan a bullir en mí los electrones que hasta entonces habían sido bloqueados: el lugar se ilumina con mi luz. O tal vez no. Puede que sea su energía la que fluye a través del cristal, porque, cuando retira su mano para marcharse, todo vuelve a quedar sumido en la más completa oscuridad. Es por eso que, cuando la veo llegar, los filamentos tintinean, emocionados; el cristal se empieza a calentar, moderadamente, pues si no, se quemaría la mano.

Y, quizá, lo que más me preocupa, es que algún día deje de venir, porque entonces no me encendería hasta que no sintiese su tacto.

http://youtu.be/7F5xj1X7bec

«Vives con cosas que no puedes ver. No ves la electricidad ni las ondas de radio, pero las aceptas. "Confianza"».

domingo, 6 de octubre de 2013

El sonambulista en el tejado

Muros de cristal
sobre líneas de
veloces electrones.

Dos caras lejanas
que entrechocan
cálidas miradas.

Un devorador de
sueños sonríe,
junto al papel  
seco lleno de agua.

El bambú se difumina
entre días del mes,
y los pandas juegan
a ser estatuas de sal.

Debajo, un prado 
repleto del aroma
de miles de flores,
legiones de olores.

Al lado, colores
pintados al azar,
con tinta negra
y emociones.

Un cisne que habla
en varios idiomas,
hechiza la vista
y destroza armas.

Jung con entramos
en su hábil terreno,
y sin voz hablando  
el alma nos miramos.

Se difuminaba sola,
dominando el poder,
temida oscuridad
o ansiada claridad.

Y sin poderla tocar
la desnudaba,
y sin poderme tocar
sin ropa quedaba.

Y cuando ya las 
gotas de arena
se agolpaban
en el recipiente,
todo se desvaneció,
quedando unidos
por el hilo fino
de un rico vestido.

Y fue entonces
que solo dibujó
entre rayos de luz
una dulce historia:

"Da igual el trazado,
no importa el paisaje, 
ni el infinito viaje,
si lo vivo a tu lado."