Donnie Darko es una película poco convencional, donde es necesario prestar atención a lo que ocurre para poder sacar cosas en claro.
El argumento en general es el siguiente: Donnie es un muchacho que sufre insomnio y se despierta fuera de casa en varias ocasiones. Conocerá a un gran conejo que será el que vaya guiándole a través de la película. Además de esto, verá cómo cuerpos de agua señalan direcciones como producto de los universos latentes.
De forma simultánea, en la escuela conocerá a Gretchen, de la cual se enamora y establece una relación con ella. También aparecerá en escena un hombre famoso en la televisión que luego tendrá cierta importancia. Aparte, Donnie se interesará por los universos y por cosas relacionadas con el viaje en el tiempo.
Es una sinopsis extraña, ¿verdad? Sin mucho gancho, a menos que te llame la atención lo rara que parece ser. Digamos que es necesario verla para saber qué es lo que tienes delante. Claro que, siendo muy recomendable, conviene que te recuerde que es una película que necesita atención; y que lo más normal es que te guste si disfrutas con argumentos relacionados con el viaje en el tiempo, los universos paralelos, y teorías parecidas. Si es así, Donnie Darko no defrauda.
Si te pareces algo a mí, disfrutarás esta película y el ambiente extraño que tiene, también. No es complicada ni una locura como las películas de David Lynch (lo que se metería ese hombre para hacer Lost Highway o Mullholland Drive) sino que se pueden sacar diversas teorías, y diferentes conclusiones, lo que la hace aún más genial.
Una cosa a destacar es su banda sonora, siendo para mí "The killing moon" junto con "Mad world" las mejores canciones.
Y poco más, incluso si no eres un fan de la ciencia ficción o de teorías temporales, lo suyo sería que le dieses una oportunidad, quién sabe, puede que ésta sea el detonante que haga que te gusten.
Ya sabéis, me la vean en VO o en VOSE. Y recordad que el universo se acaba allí donde las estrellas ya no brillan.
Aquí dejo las canciones en el orden antes mencionado:
https://youtu.be/LWz0JC7afNQ
https://youtu.be/SFsHSHE-iJQ
Aquí la cover de Mad World, por Gary Jules (que me gusta más)
https://youtu.be/4N3N1MlvVc4
" ¿Y si pudieras volver atrás en el tiempo, no cogerías todas las horas de dolor y tristeza, y las cambiarías por... por algo mejor?"
Bienvenido a un mundo tan abstracto como lo que pasa por mi cabeza. Literatura rompecabezas que significa cualquier cosa menos la que es. O puede que veas la realidad.
lunes, 28 de septiembre de 2015
Donnie Darko
viernes, 25 de septiembre de 2015
Sed
La vieja le dio un cuenco de agua. Él, sediento, bebió con avidez, pero cuando hubo bajado el frío líquido por el gaznate, dejó de beber. Sabía fatal. Tenía un regusto a metal, a ruina.
- No beberé más. Gracias.
- Sabes que eso es mentira.- Respondió la vieja.- Querrás más.
Los ojos se cerraron, cansados, y se durmió en la cama. Una playa donde una chica corría tras las olas. Un sol que nunca había visto. La timidez apretando la garganta, frente a frente con la belleza de lo desconocido. No fue tras ella. Ya sabía lo que iba a pasar. La marea siempre arrastra el optimismo.
El pelo le caía como una cascada de petróleo sobre unos blancos hombros desnudos. La veía correr, pero las olas siempre la alcanzaban. “No se puede escapar del destino”, pensaba él. “Es como esas olas, muchacha, da igual lo que intentes, siempre te arrastrarán.” Aún así, ella no perdía su sonrisa, y seguía corriendo, cayendo, y tragando agua salada. Él seguía mirando.
Ya estaba oscureciendo, y la chica del pelo negro se tumbó en una toalla, exhausta. Una lágrima cae sobre el rostro del vigilante. “Todo es igual”, se lamentó. “Nada cambia, sólo mis movimientos. Y están abocados al fracaso.” Él ya había estado allí antes, en aquella playa, con un sol distinto. Y también la había visto a ella. Aunque en esa ocasión se acercó a hablarle. Y el resultado fue una explosión de esperanza, que terminó por apagarse. Por eso ahora no hacía nada. Se limitaba a observar. Igual que se observa una flor que crece al borde de un precipicio.
Despertó. La garganta le picaba de la sed, y, debido a la pesadez del sueño, apenas se dio cuenta de que se había acercado a beber del cuenco de agua que sabía fatal. Calmó la sed, a un precio elevado. Dejó el cuenco al percatarse de ello.
- ¿Te lo dije? - Inquirió la vieja.- Sabía que volverías a beber. Todos le echamos un trago al dolor aunque no queramos. Aunque no nos demos cuenta...
- No beberé más. Gracias.
- Sabes que eso es mentira.- Respondió la vieja.- Querrás más.
Los ojos se cerraron, cansados, y se durmió en la cama. Una playa donde una chica corría tras las olas. Un sol que nunca había visto. La timidez apretando la garganta, frente a frente con la belleza de lo desconocido. No fue tras ella. Ya sabía lo que iba a pasar. La marea siempre arrastra el optimismo.
El pelo le caía como una cascada de petróleo sobre unos blancos hombros desnudos. La veía correr, pero las olas siempre la alcanzaban. “No se puede escapar del destino”, pensaba él. “Es como esas olas, muchacha, da igual lo que intentes, siempre te arrastrarán.” Aún así, ella no perdía su sonrisa, y seguía corriendo, cayendo, y tragando agua salada. Él seguía mirando.
Ya estaba oscureciendo, y la chica del pelo negro se tumbó en una toalla, exhausta. Una lágrima cae sobre el rostro del vigilante. “Todo es igual”, se lamentó. “Nada cambia, sólo mis movimientos. Y están abocados al fracaso.” Él ya había estado allí antes, en aquella playa, con un sol distinto. Y también la había visto a ella. Aunque en esa ocasión se acercó a hablarle. Y el resultado fue una explosión de esperanza, que terminó por apagarse. Por eso ahora no hacía nada. Se limitaba a observar. Igual que se observa una flor que crece al borde de un precipicio.
Despertó. La garganta le picaba de la sed, y, debido a la pesadez del sueño, apenas se dio cuenta de que se había acercado a beber del cuenco de agua que sabía fatal. Calmó la sed, a un precio elevado. Dejó el cuenco al percatarse de ello.
- ¿Te lo dije? - Inquirió la vieja.- Sabía que volverías a beber. Todos le echamos un trago al dolor aunque no queramos. Aunque no nos demos cuenta...
La canción
- ¡Hola! ¿qué me traes hoy?
- Hoy solo tengo una canción. Tal vez dos.
- ¿La cantarás para mí?
- Claro que no.
- Dime al menos de qué trata.
- Sobre una rueda. Una rueda que gira.
- ¿Una rueda?
- Sí.
- ¿Y qué ocurre entonces?
- Se detiene. Tú la detienes.
- ¿Yo?
- Sí.
Pausa.
- Caminas hacia mí. Y yo hacia ti. Sin tocarnos. Entonces no avanza. A veces, y solo a veces, nos da por correr. Y sucede que la otra persona se asusta y hace lo mismo.
- ¿Por qué sucede eso?
- Porque en realidad no vamos juntos en la rueda. Sólo tú tienes el espejismo de verme tratando de alcanzarte. Pero la verdad es que caminas solo. Y todas las líneas que se dirigen a tu centro están vacías. Y sí, de vez en cuando me gustaría cogerte de la mano y sacarte de ahí; entonces el gigante del miedo y la duda aparece y me obliga a coger la vereda segura. Quizá tampoco sea segura, pero sí más placentera. No vengo al bosque porque estés esperando. Vengo porque siempre me ha gustado venir.
Silencio.
- ¿Por qué me cuentas eso?
- Es lo que dice la canción.
- Ya veo. Qué canción más fea, ¿no crees? Y, aún así, ya la había escuchado antes.
Rompe a llover. Fuerte.
- Seguirás viniendo, ¿no es así?
- Sí. Aunque la canción que traigo conmigo es distinta.
https://www.youtube.com/watch?v=gnhXHvRoUd0
- Hoy solo tengo una canción. Tal vez dos.
- ¿La cantarás para mí?
- Claro que no.
- Dime al menos de qué trata.
- Sobre una rueda. Una rueda que gira.
- ¿Una rueda?
- Sí.
- ¿Y qué ocurre entonces?
- Se detiene. Tú la detienes.
- ¿Yo?
- Sí.
Pausa.
- Caminas hacia mí. Y yo hacia ti. Sin tocarnos. Entonces no avanza. A veces, y solo a veces, nos da por correr. Y sucede que la otra persona se asusta y hace lo mismo.
- ¿Por qué sucede eso?
- Porque en realidad no vamos juntos en la rueda. Sólo tú tienes el espejismo de verme tratando de alcanzarte. Pero la verdad es que caminas solo. Y todas las líneas que se dirigen a tu centro están vacías. Y sí, de vez en cuando me gustaría cogerte de la mano y sacarte de ahí; entonces el gigante del miedo y la duda aparece y me obliga a coger la vereda segura. Quizá tampoco sea segura, pero sí más placentera. No vengo al bosque porque estés esperando. Vengo porque siempre me ha gustado venir.
Silencio.
- ¿Por qué me cuentas eso?
- Es lo que dice la canción.
- Ya veo. Qué canción más fea, ¿no crees? Y, aún así, ya la había escuchado antes.
Rompe a llover. Fuerte.
- Seguirás viniendo, ¿no es así?
- Sí. Aunque la canción que traigo conmigo es distinta.
https://www.youtube.com/watch?v=gnhXHvRoUd0
domingo, 20 de septiembre de 2015
Foals - Moon
Now I see you, trouble, it's coming up ahead
Black dogs running through the fields, they're dripping red
The world is quiet, there is nothing left unsaid
A million image, million capture, million dead
And all the birds fall out of the sky in two by two's
And my teeth fall out my head into the snow
I am you now and you are me instead
Then I see there is blood on your wedding dress
And all of the old walk down and I'm feeling unsure
When I'm sleeping in my own place, I'm not home
It is perfect, it is beautiful and still
And it is silent, it is white and it is good
And all by the fooling round with daisy chains on our heads
It is coming now, my friend, and it's the end.
https://youtu.be/wXVONT1VMvE
Black dogs running through the fields, they're dripping red
The world is quiet, there is nothing left unsaid
A million image, million capture, million dead
And all the birds fall out of the sky in two by two's
And my teeth fall out my head into the snow
I am you now and you are me instead
Then I see there is blood on your wedding dress
And all of the old walk down and I'm feeling unsure
When I'm sleeping in my own place, I'm not home
It is perfect, it is beautiful and still
And it is silent, it is white and it is good
And all by the fooling round with daisy chains on our heads
It is coming now, my friend, and it's the end.
https://youtu.be/wXVONT1VMvE
sábado, 19 de septiembre de 2015
Hacia rutas salvajes
Es muy difícil por mi parte decir una película que pueda considerarse mi favorita, puesto que hay muchas que son geniales, pero ésta en concreto puede entrar dentro de esas que podrían serlo.
Y eso que, cuando la ví, contaba con un handicap enorme, y es que al ver el tráiler me destriparon el final en los comentarios; y, aún así, daba igual. No tiene ningún desperdicio.
Grosso modo, Into the wild; dirigida por Sean Penn; está basada en la vida de Christopher McCandless; hijo de una familia de clase alta, pero que está fracturada. La influencia que ejercen en él autores como Tolstoi o Thoreau lo llevan a querer alejarse de todo y encontrarse a sí mismo lejos de la sociedad. Adentrarse en la naturaleza más salvaje. Para ello donará todo su dinero a ONGs, cambiará su nombre, e iniciará un viaje a Alaska, donde conocerá a varias personas con las que vive momentos preciosos; y, una vez llega a su destino, se verá cómo se las arreglaba para vivir y cuales eran sus reflexiones (pues éste es el objeto de su aventura)
La película se desarrolla mediante las técnicas del flashback y el flashforward; es decir, se irán alternando el pasado con el futuro, lo que deja en suspensión muchas cosas y permiten un enganche sano.
El trabajo de fotografía es espectacular; y la BSO insuperable, y más si te gusta Pearl Jam o el trabajo en solitario de Eddie Vedder, pues es éste quien la realiza.
En cuanto a los actores, Emile Hirsch, que lleva el papel protagonista, lo hace de maravilla, metiéndose por completo en el papel, llegando incluso a perder kilos y kilos para poder rodar una de las escenas de la película (ya veréis cuál); aunque el que más me gusta es el papel que hace Hal Holbrook (una de las partes de la película que más me gustan es la relación entre ambos)
Altamente emotiva, así como reflexiva, ésta es una de esas películas que no hay que dejar pasar. Y, cómo no, me la vean en VO o VOSE.
Y recordad que "Hay personas que creen no merecer el amor. Se suelen dirigir hacia los espacios vacíos, para así tapar las brechas del pasado."
https://youtu.be/Mwx3RvDWvDM
Y eso que, cuando la ví, contaba con un handicap enorme, y es que al ver el tráiler me destriparon el final en los comentarios; y, aún así, daba igual. No tiene ningún desperdicio.
Grosso modo, Into the wild; dirigida por Sean Penn; está basada en la vida de Christopher McCandless; hijo de una familia de clase alta, pero que está fracturada. La influencia que ejercen en él autores como Tolstoi o Thoreau lo llevan a querer alejarse de todo y encontrarse a sí mismo lejos de la sociedad. Adentrarse en la naturaleza más salvaje. Para ello donará todo su dinero a ONGs, cambiará su nombre, e iniciará un viaje a Alaska, donde conocerá a varias personas con las que vive momentos preciosos; y, una vez llega a su destino, se verá cómo se las arreglaba para vivir y cuales eran sus reflexiones (pues éste es el objeto de su aventura)
La película se desarrolla mediante las técnicas del flashback y el flashforward; es decir, se irán alternando el pasado con el futuro, lo que deja en suspensión muchas cosas y permiten un enganche sano.
El trabajo de fotografía es espectacular; y la BSO insuperable, y más si te gusta Pearl Jam o el trabajo en solitario de Eddie Vedder, pues es éste quien la realiza.
En cuanto a los actores, Emile Hirsch, que lleva el papel protagonista, lo hace de maravilla, metiéndose por completo en el papel, llegando incluso a perder kilos y kilos para poder rodar una de las escenas de la película (ya veréis cuál); aunque el que más me gusta es el papel que hace Hal Holbrook (una de las partes de la película que más me gustan es la relación entre ambos)
Altamente emotiva, así como reflexiva, ésta es una de esas películas que no hay que dejar pasar. Y, cómo no, me la vean en VO o VOSE.
Y recordad que "Hay personas que creen no merecer el amor. Se suelen dirigir hacia los espacios vacíos, para así tapar las brechas del pasado."
https://youtu.be/Mwx3RvDWvDM
Etiquetas:
documental,
drama,
película
jueves, 17 de septiembre de 2015
No da igual
Si las otras estrellas
tapaban mi brillo
da igual, da igual,
encontré alegría
en el polvo.
Si las otras huellas
borraron mi camino
da igual, da igual,
avancé a tientas
en el lodo.
Si las otras voces
acallaban la mía
da igual, da igual,
susurré cálido
en la soledad.
Si los otros ojos
cerraban los míos
da igual, da igual,
imaginé los tuyos
en la oscuridad.
Si las otras manos
apartaban las mías
da igual, da igual,
me aferré fuerte
en los sueños.
Si las otras mentes
reprimieron la mía
da igual, da igual,
la mantuve libre
en tus palabras.
Y por eso lamento
que te asustases
de mi sombra,
no da igual, no da igual,
la luz la proyectaste tú.
Y por eso escribo
con un poco de ti,
un mucho inventado,
y la sensación de
perderte sin encontrarte.
Para la M que me mostró a Murakami
tapaban mi brillo
da igual, da igual,
encontré alegría
en el polvo.
Si las otras huellas
borraron mi camino
da igual, da igual,
avancé a tientas
en el lodo.
Si las otras voces
acallaban la mía
da igual, da igual,
susurré cálido
en la soledad.
Si los otros ojos
cerraban los míos
da igual, da igual,
imaginé los tuyos
en la oscuridad.
Si las otras manos
apartaban las mías
da igual, da igual,
me aferré fuerte
en los sueños.
Si las otras mentes
reprimieron la mía
da igual, da igual,
la mantuve libre
en tus palabras.
Y por eso lamento
que te asustases
de mi sombra,
no da igual, no da igual,
la luz la proyectaste tú.
Y por eso escribo
con un poco de ti,
un mucho inventado,
y la sensación de
perderte sin encontrarte.
Para la M que me mostró a Murakami
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Una visita inesperada
- No te esperaba hoy. Ha sido una sorpresa. Aunque estés distinta.
- ¿Distinta?
- Oh, no hace falta que me lo digas. Ya te dije que aquí todo cambia cuando vienes. Y algunos árboles se han muerto. Claro que, puede ser la llegada del invierno. Aún así, lo descarto. Ven. Hoy te quedarás más rato, aunque yo no pueda hacer nada para ayudar.
Ella se acerca y se sienta a su lado, sobre un gran tronco tirado en el suelo. Es por la tarde, y el día está en calma.
- Bueno, así que el pasado se te queda pegado igual que una mancha de aceite en la ropa, ¿eh? Veo esa lucha aquí, en la naturaleza. Desconozco los detalles, es cierto, pero aún así veo cosas. Un barquito varado en el río, que intenta seguir su camino y le resulta muy complicado. ¿Te resulta familiar?
Silencio. Una brisa que acaricia el rostro. Se escuchan algunas ramas, agitadas.
- El caso es, que no se te puede reprochar nada por eso, quiero decir... Sigo viniendo, ¿no es así? Aunque es cierto que los dos casos son diferentes. Tú arrastras un dolor que retumba en el bosque. El mío, en cambio, es sólo el eco del rechazo. No se mezcla con las raíces, no contamina el aire. Deja al bosque tranquilo.
- Yo no decido eso.
- Claro que no. ¿Acaso yo sí? Pero tú, tú puedes hacer que aquí nazcan maravillas. Tienes ese poder. Aunque claro, si adormeces el aire con la pena, ¿cómo va una ráfaga a mover el barquito?
- Yo... No sé qué decir. Tú lo ves todo muy claro. Yo no. Algo entra en mi cabeza y hace que de vueltas y vueltas. De un punto a otro. Y otra vez a empezar.
- Ya. Acaso eso sea inevitable. Míranos a nosotros. Siempre tan cerca, intentando escudriñar la mente del otro, y a la vez tan lejos. Nunca un roce, ni un abrazo que calme las tempestades. Y pensar que un beso podría incendiar el bosque... Qué le vamos a hacer. Aquello que no empieza no puede terminar nunca. Tal vez llegue a conocerte cuando los fantasmas sean guillotinados y las gloxinias me devoren la vista. No lo sé. Solo que seguiré viniendo.
- Tal vez hoy sí haya un abrazo.
Pausa.
- ¿Por qué gloxinias?
https://youtu.be/3GqTzn7Hi3U
- ¿Distinta?
- Oh, no hace falta que me lo digas. Ya te dije que aquí todo cambia cuando vienes. Y algunos árboles se han muerto. Claro que, puede ser la llegada del invierno. Aún así, lo descarto. Ven. Hoy te quedarás más rato, aunque yo no pueda hacer nada para ayudar.
Ella se acerca y se sienta a su lado, sobre un gran tronco tirado en el suelo. Es por la tarde, y el día está en calma.
- Bueno, así que el pasado se te queda pegado igual que una mancha de aceite en la ropa, ¿eh? Veo esa lucha aquí, en la naturaleza. Desconozco los detalles, es cierto, pero aún así veo cosas. Un barquito varado en el río, que intenta seguir su camino y le resulta muy complicado. ¿Te resulta familiar?
Silencio. Una brisa que acaricia el rostro. Se escuchan algunas ramas, agitadas.
- El caso es, que no se te puede reprochar nada por eso, quiero decir... Sigo viniendo, ¿no es así? Aunque es cierto que los dos casos son diferentes. Tú arrastras un dolor que retumba en el bosque. El mío, en cambio, es sólo el eco del rechazo. No se mezcla con las raíces, no contamina el aire. Deja al bosque tranquilo.
- Yo no decido eso.
- Claro que no. ¿Acaso yo sí? Pero tú, tú puedes hacer que aquí nazcan maravillas. Tienes ese poder. Aunque claro, si adormeces el aire con la pena, ¿cómo va una ráfaga a mover el barquito?
- Yo... No sé qué decir. Tú lo ves todo muy claro. Yo no. Algo entra en mi cabeza y hace que de vueltas y vueltas. De un punto a otro. Y otra vez a empezar.
- Ya. Acaso eso sea inevitable. Míranos a nosotros. Siempre tan cerca, intentando escudriñar la mente del otro, y a la vez tan lejos. Nunca un roce, ni un abrazo que calme las tempestades. Y pensar que un beso podría incendiar el bosque... Qué le vamos a hacer. Aquello que no empieza no puede terminar nunca. Tal vez llegue a conocerte cuando los fantasmas sean guillotinados y las gloxinias me devoren la vista. No lo sé. Solo que seguiré viniendo.
- Tal vez hoy sí haya un abrazo.
Pausa.
- ¿Por qué gloxinias?
https://youtu.be/3GqTzn7Hi3U
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