Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Mostrando entradas con la etiqueta cordura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cordura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de abril de 2015

Yo creo que no

Dos gallos de pelea, cada uno en un rincón, sin ganas de dar guerra. La sonrisa cansada, frente a un golpe que recorre el cuerpo como un eco. Dudas que juegan al ajedrez, en un tablero que poco se parece al de la cordura, donde los reyes matan a sus reinas y se hacen seppuku.

No sé adonde lleva todo, ni siquiera aparece nada claro. Quizá deba desandar los pasos equivocados. Quizá deba empezar a hacer algo antes de que suba la marea y me coja aquí, desprevenido. No hacer nada también es un acto, pero que no aporta ninguna cosa satisfactoria.
¿Se pueden borrar las marcas que dejamos en los muros arruinados?

Yo creo no.

viernes, 27 de marzo de 2015

En picado

Me olvidé de respirar, no sabía cómo seguir, si todo carece de importancia y la vida se reduce a un compás lastimero y rutinario. Pocas cosas en el horizonte, solo un globo que se eleva para ver si salva algún trozo de cordura.

No sentir nada en absoluto es una sensación horrible, que te abre en canal y pinta de rojo todo cuanto te rodea. No, no es un puñetazo, ni tan siquiera una herida que escuece. Es la indiferencia, contemplar con pasividad cómo todo pasa y no montarte en la barca del tiempo. No cambias nada porque no estás en contacto con nadie, igual que una feminista aislada que cumple con todas las revoluciones mentales marcadas, pero que no las expande más allá de su habitación.

Una mota de polvo en las gafas del presente, cuyo único propósito es seguir existiendo cuando todo lo demás ya ha desaparecido. Una araña vieja y asustada sujeta a un último hilo cuando toda su red ya ha sido destruída por el palo de un niño travieso.

Un suspiro, la toalla perdida, y las letras como último colchón.

Para Sally

Palabras clave: Rojo, globo y feminismo.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Rorschach

Hoy se cumple el 129º aniversario de la muerte de Hermann Rorschach, pero dejando de lado su persona, iremos a lo que lo ha hecho famoso: Su test.

Para quien no lo sepa, se trata de un test visual, con una serie de láminas con diferentes dibujos, manchas oscuras, donde uno, dependiendo (en teoría) de su estado psíquico, verá una forma u otra.

El caso es que, esto también se puede dar en el arte surrealista-abstracto. Uno observa la figura, y ve cosas que posiblemente otra persona no ve ni de lejos. Al fin y al cabo, la mente nos hace ver cosas que dependen de nuestro estado de ánimo, de nuestra situación mental, o simplemente se debe a que nosotros conocemos "x" forma. La pregunta es, ¿puede ser fiable un test basado en estas cosas? Tal vez acierte de forma coyuntural, o incluso como etapa duradera, pero la mente es más compleja que eso. Un juicio del estado mental realizado de esa manera no deja de ser hipotético. Un ejemplo sería que, mientras hay personas que asocian el color negro con algo malo, hay otras que lo ven como algo bueno. O, algo tan cotidiano como un cielo nublado o soleado, puede cambiar el humor de las personas de forma distinta, o incluso ni siquiera ejercer cambios.

Hay muchos factores que hacen que la psicología no sea general, a veces ni tan siquiera guarda apenas puntos en común. La edad, el desarrollo hormonal y químico del cuerpo, las circunstancias, incluso lo que puede parecer cordura es en muchas ocasiones (esto es diferente a las discapacidades mentales) locura.


                                                                   Pintura surrealista
                                                    Lámina del test de Rorschach





¿Y tú? ¿Qué ves?

sábado, 2 de noviembre de 2013

Difuminarse

Trazaré un línea tan difusa que no sabrás en ningún momento si estoy dentro o fuera de los límites. A veces formaré parte del paisaje, en una acción más de camuflaje. Otras me quedaré pegado a tu piel, sentirás mi tacto, y pensarás que se trata del viento o de la lluvia. No sabrás si me encuentro alrededor o no, solo podrás hacer conjeturas, pensar en cualquiera de las dos opciones sin saberlo con certeza.

Podría haber salido de una habitación acolchada, con señores de bata blanca que dan drogas a los pacientes de allá adentro, pero lo curioso es que no se sabe cuales son los que están tocados del ala; todo se diluye entre las paredes; cordura y locura, cielo e infierno, alegría y tristeza; ¿qué más da? Si me vuelvo un fantasma que se inventa cuentos para que puedas dormir rodeada de legiones de palabras. Aunque es cierto que no lo hago en tu cama, sino en la oscuridad de una gélida habitación que devora el aire que respiro...


"El narrador no debe facilitar interpretaciones de su obra, si no, ¿para qué habría escrito una novela, que es una máquina de generar interpretaciones?"-Umberto Eco.